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Dilemas sustanciales del Método Milei

PAUSA DE HIDRATACIÓN (II): Mientras penetra la falsedad de la carencia de opositores. Por Jorge Asís

Dilemas sustanciales del Método Milei

Ambiciosa septuagenaria

Se muestran sonrientes, celebran el 70 aniversario, comparten la tentadora torta de chocolate, pero los Milei están intolerablemente aturdidos por las diferenciaciones explícitamente progresivas de Patricia, la Montonera del Bien.
Al extremo de desconocer la manera de tratarla.
Si la maltratan, por lo que la dama cotiza en las encuestas puede ser peor.
Más probable que la antigua experta Monto emprenda, de nuevo, la habitualidad del “raje”.
El camino de la disparada es tan intenso como el deseo permanente de emancipación.
Que es, en el fondo, la independencia que sectores persuadidos de la sociedad aguardan de Patricia. Son cientos, tal vez un par de miles de seguidores que recitan de memoria los arrebatos ideológicos de su trayectoria. Desde Rodolfo Galimberti, de sus primeros años polvorientos, a la derecha refinada de Mauricio, el Ángel Exterminador, con intervalos de Carlos Corach, Ministro Eterno, Ricardi Jípez Murphy, o la señora Carrió, La Derrotada Exitosa.
Saben todos que Patricia tiene pendiente sólo otro oficio. Ser próxima presidente.
Probablemente lo merezca.

Lo gravitante aquí es que Patricia se transformó en uno de los dilemas sustanciales del Gobierno de Consultores.
El Método Milei se obstina en la estratégica escenografía de la reelección.
A pesar de los escándalos insolubles del otro dilema.
El Premier Manuel Adorni, el Descuidista II.
Aunque en una cumbre de corruptos de verdad, Adorni no podría siquiera cebar mate.
“Róbese un par de palos, Manolo”, le dirían. “Con medio palo no le alcanza para este antro de vivos con b larga”.

En La Libertad Avanza, las crecientes distancias de Patricia con el Tertuliano preocupan más, a esta altura, que las trifulcas adolescentes por la administración peronista de las cajas entre los celestiales de Santiago, el Neo Giacomini, con los menemistas territoriales de la Guantanamera.

El dilema Patricia pudo haberse atenuado durante la penúltima bilateral cínicamente tensa que transcurrió para distribuir entre los medios la fotografía expresivamente tranquilizadora.
Trasciende que Patricia le sugirió a Karina que podría regular la constante perversidad si le aseguraban la vicepresidencia. Milei-Bullrich.
Sin embargo, la Guantanamera que decide quién va o no, quién sigue o parte en el Gobierno de Consultores, conoce lo suficiente de manejo de poder.
Para reaccionar como correspondía. Con la sensatez autoritaria de la dama altiva transitoriamente poderosa, que le comunicó a la septuagenaria ambiciosa que mide más que el Tertuliano (y la Doctora) que semejante pretensión infortunadamente no podía ser posible.

Bizcochos de Virgencita

El hartazgo del gabinete coincide con el hastío de la sociedad.
Por el mantenimiento compulsivo, en su cargo, del Descuidista II.
Cuando la señora Sandra Pettovello, Laura Hidalgo, está casi convencida de la necesidad militante de inmolarse por su amigo el presidente, para ser la primera Premier mujer.
Pero de pronto se entromete Luis Toto Caputo, Virgencita, que pretende servir sus propios bizcochos para el desayuno.
Como Pablo Quirno, Vittorio Gassman, tercer Canciller sostenido por su dominio galante del inglés, que incluso supera el de la señora Diana Mondino, la Malquerida, y de Gerardo Werthein, el Impaciente.
En especial Quirno los supera por la fuerte vinculación que construyó con la Guantanamera. Que es, en efecto, quien manda. Hoy fuente inapelable de poder.
Toto aspira y espera que el Descuidista recapacite de una vez y suelte la plenitud del ridículo. Para que Vittorio Gassman sea el cuarto Premier.

El primero, Nicolás Posse, Injustamente Olvidado, pasó por la gestión inadvertido. Nadie lo recuerda y eso que compartió labores con el Tertuliano. Almuerzos diarios monumentalmente aburridos.
El segundo, el gentleman Guillermo Francos, Amanecer, fue también compañero de trabajo del Tertuliano en la misma Corporación.
El tercero todavía es el Descuidista agotador que inflama cotidianamente los testículos de los pares del gabinete y de los “apenas periodistas” que comunican con relativa sagacidad.

Para la sólida información de Página 12, Toto prefiere ocupar la política exterior.
Como corresponde desde que Mingo Cavallo impuso que la Cancillería debe alinearse con Economía.
Para quedarse con el bizcocho internacional, Toto pretende habilitar a Juan Pazo, el Enigmático, de la misma escudería para suplir a Quirno y hacer doblete.
El desafío es transformar a Virgencita en otro vértice del polígono dinámico de poder.

Audaces del Círculo Rojo

El Gobierno de Consultores se encuentra convencido que el Tertuliano que preside es sujeto de un Fenómeno Global.
Supieron instalar exclusivamente la ficción de que la oposición no existe.
El Método Milei muestra la ponderable astucia para menoscabar al desafiante Axel, El Gótico, gobernador de la Provincia del Pecado que en la presente versión de la democracia es el primero que confronta duramente con el poder central.
En simultáneo, el Método Milei menoscaba también -aunque el dilema sea comparativamente menor- a Sergio Uñac, el Gerente Anónimo, auténtica antítesis cultural del Tertuliano.
Uno de los dos valores normales que se esmeran desde la superstición del peronismo.

En la actual “pausa de hidratación”, entre los goles magistrales del inagotable Messi, maduran o se disuelven un par de entusiastas candidaturas de individuos prestigiosos, consagrados por el reconocimiento de sus pares.
Por el mero proyecto de atreverse, se sobreentiende que ninguno de los cuatro que se lanzarán con fuerza después de la “pausa de hidratación”, se muestra políticamente impactado por los atributos del Método Milei.
Es el caso, acaso, de Jorge Brito, el Banquero.
O de Daniel Hadad, El Fenicio.
O de Carlos Melconián, El Economista.
Cierra la lista Federico González, El Numerólogo.
Son audaces con iniciativas del Círculo Rojo que merecen disponer del ensayo detalladamente racional, que se promete.