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Polémica por la suspensión de un acto de la AFI con ex espías

A último momento, por las filtraciones, se suspendió una entrega de medallas a ex agentes de la Agencia Federal de Inteligencia.

La convocatoria llamó la atención porque se manejó con poco secreto. Ex agentes de la Agencia Federal de Inteligencia recibieron un mensaje anunciándoles que el 5 de octubre, a las 9 de la mañana, serían condecorados con una medalla por sus servicios prestados al país. No iba a ser un acto masivo, pero sí podrán llevar un invitado y se aclaró que iba a haber “catering”. A cada agente, además, se le asignó un número de orden, que serviría para agilizar la organización del evento. Sin embargo, la fiesta se aguó a último momento: ante las filtraciones, la AFI decidió suspenderla. Al cierre de esta edición, muchos de los agentes que habían sido invitados informalmente por whatsapp todavía no habían recibido la noticia de la cancelación y seguían preparando su traje de gala.

Un dato llamativo fue que el acto no se haría en la sede de la AFI, ni tampoco en el palacete francés de la Escuela Nacional de Inteligencia en Recoleta. Esta vez, sería en el Círculo de la Fuerza Aérea, un espacio cercano al actual jefe de la AFI, Agustín Rossi, que fue ministro de Defensa.

Este tipo de actos suele manejarse con mayor confidencialidad, pero esta vez se convirtió en un tema de conversación entre diferentes ex agentes que transmitieron su indignación porque los dejaba expuestos para que cualquier curioso vaya a la entrega de medallas. “El miércoles a las 9 de la mañana, todos los que entren al círculo de la Fuerza Aérea es obvio que van a ser ex agentes”, se quejó uno de los convocados. 

Entre los datos que se le dieron a los espías hubo un mensaje de whatsapp: “Están empezando a entregar las medallas por el servicio en la ‘secre’. Va a haber un ágape. Después te mando el teléfono para que averigües tu caso”. Estaba el teléfono del conmutador de la AFI con un número de interno y el nombre de contacto de la persona que le brindaría los detalles de la ceremonia: la agente Anita. Una particularidad de los mensajes es que los viejos agentes a la AFI le siguen diciendo “la secre”, por su anterior nombre: Secretaría de Inteligencia.

Las medallas estaban divididas en dos tipos: a los ex agentes que tienen 30 años de carrera, les correspondía una medalla de plata y a aquellos que tienen más de 31 años de servicio, se les otorgaría una medalla de oro. Esta condecoración  la pagó cada agente a lo largo de su carrera. Se le descontó una parte del sueldo para la confección de la pieza de orfebrería.

En años anteriores, los agentes que se retiraban, antes de irse avisaban que iban a ir a buscar su medalla y pasaban por la Escuela de Inteligencia. Daban su nombre y un agente se las entregaba, sin mayores agradecimientos. 

Esta vez, el acto iba a ser más ceremonioso, pero carecería del secreto que rodea a la profesión y eso quizás terminó frustrándolo. Algunos iban a disfrutar del momento y del reencuentro con viejos colegas, pero otros estarían incómodos porque disfrutan más del bajo perfil y de seguir moviéndose en las sombras, como si nunca se hubieran jubilado.

Por Rodis Recalt – Noticias