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Martín Yeza: “Me parece saludable la distancia entre Macri y Bullrich”

El diputado nacional de Juntos por el Cambio señaló que el PRO atraviesa una “crisis de liderazgo” y propuso una renovación generacional y de ideas en el partido. “Esta es la peor versión del PRO en los últimos 20 años”, declaró.

El exintendente de Pinamar, Martín Yeza, explicó la interna que se vive en Juntos por el Cambio. “Es artero y deshonesto el argumento de que si no te vas hoy a LLA no sos del cambio”. A su vez, comentó acerca de la necesidad de repensar el sistema político en general. “Es muy difícil construir el paradigma nuevo constituido por personas formadas en el antiguo paradigma”, manifestó en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190) y Radio Amadeus (FM 91.1).

Martín Yeza es diputado nacional de Juntos por el Cambio, con mandato hasta 2027. Además, fue intendente de Pinamar entre 2015 y 2023.. 

Tras la formación del bloque de unidad entre el PRO y La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, usted marca constantemente su diferencia con esta decisión. En ese sentido, afirmó que “esta es la peor versión del PRO”. ¿Quién es el responsable de esta “peor versión”? ¿Bullrich? ¿Mauricio Macri? ¿Los dos?

Es una cultura. Simon Sinek, en su libro “Los líderes comen al final”, examina cómo un grupo de marines estadounidenses logró un alto nivel de eficacia gracias a un líder que demostraba humildad y empatía, comiendo al final y compartiendo las mismas condiciones que su equipo. 

Este enfoque contrasta con el liderazgo egocéntrico que prevaleció en los últimos cuatro años en nuestra dirigencia política, donde los líderes se pusieron primero. Sin embargo, sigo creyendo en el principio de que los líderes deben buscar la mejor versión del conjunto, no utilizar al conjunto para su propio beneficio. 

Aunque el PRO ha enfrentado desafíos, aún cuenta con una base sólida y valiosa, compuesta por personas comprometidas con una visión de país distinta y una participación activa en la política. Reconozco que nuestra derrota en las elecciones de 2019 no marca el fin, sino una oportunidad para fortalecernos. 

Es verdad que esta es la peor versión del PRO en los últimos 20 años, pero vale la pena defender a un partido político que nace con una convocatoria a gente que estaba alejada de la política, que tenía ganas de participar de lo público, que tenía ganas de formarse, de tener una visión distinta de un modelo de gestión. Lo logramos, intentamos ser el partido más moderno de la Argentina, perdimos a nivel nacional en el 2019, y no es el fin.

La democracia no se limita a ganar, también implica aceptar la derrota y buscar mejorar. Felipe González dice que la democracia es una ética de la derrota, porque si sos bueno solamente cuando ganás, entonces no tenemos un buen sistema democrático sólido. Creo que el PRO enfrenta actualmente una crisis de liderazgo debido a una cultura  en los últimos años en donde tuvimos dos liderazgos, que fueron nuestros últimos dos candidatos a presidente, que se pusieron primeros y al conjunto a merced de ellos.

Otro componente de los “boinas verdes” es el trabajo en equipo. Aquella idea de equipo que el PRO pregonaba en su comienzos, ¿en los últimos años tuvo su peor versión?

Nos llamábamos Juntos por el cambio pero no estábamos juntos, y al estar divididos, dos representaciones distintas de cambio, se anulan mutuamente. Entonces, no estábamos juntos y no teníamos una mirada nítida del cambio, no porque no la tuvieran individualmente los candidatos a presidente, sino porque se anulaban en la suma, es decir, no logramos cosechar una elección atractiva que lograra la mejor versión de los dos candidatos, ni siquiera complementaria. 

Soy de la idea de que podemos masticar chicle y caminar a la misma vez, por eso no me gusta el argumento artero que utilizó Patricia de “estás con el cambio o estás en contra del cambio”. Particularmente, si vamos a los hechos y a las expresiones, en el caso del PRO, hemos tenido un compromiso absolutamente honesto intelectualmente con las cosas en las que creemos y que hemos votado.

Mauricio Macri rearma una nueva mesa política del PRO sin Patricia Bullrich.
Mauricio Macri rearma una nueva mesa política del PRO sin Patricia Bullrich.

Me parece que es artero y deshonesto el argumento de que si no te vas hoy a LLA no sos del cambio. Además, hay mucha gente, entre la cual yo me incluyo como ciudadano, para la cual el PRO significa algo. En el 2015, millones de argentinos votaron a Mauricio Macri, y en el 2019 tuvimos un 41% de argentinos que lo votó

Entonces, hay gente que sabe que el PRO está mal, pero también hay gente que, incluso los que no nos quieren, saben que un PRO débil no es saludable para la democracia. Nosotros sabemos que una democracia sólida no la hace solamente un buen gobierno sino un buen sistema de partidos políticos en el cual la gente se sienta representada. ¿Y eso qué requiere? Confianza. Y eso está roto hoy en Argentina, lamentablemente.

¿Finalmente, tiene más pertenencia al PRO el que perdió en la interna, Horacio Rodríguez Larreta, que Patricia Bullrich, que fue quien la ganó?

Quiero creer que no. Después de las elecciones y los conflictos, como el reencuentro de Patricia Bullrich con Milei, creo que es posible un acercamiento con Mauricio. No hacerlo estaría por debajo de lo que esperan los argentinos: dejar de lado lo personal y trabajar por la mejor versión de nuestro partido.

Incluso podría haber una coalición, ya que históricamente el PRO ha sido frentista, nunca ganando elecciones yendo solo. Es importante mantener un compromiso ético en las relaciones políticas, reconociendo que la reconstrucción de confianza lleva tiempo, paciencia y talento. 

Por ello, junto a un grupo de personas, ya he hablado con Mauricio y le dije que busco liderar una renovación generacional y de ideas en el PRO, atrayendo nuevos talentos y actualizando las conversaciones públicas para estar alineados con los cambios sociales.

Alejandro Gomel (AG): ¿Pero la ves a Patricia Bullrich dentro del PRO aún?

No la veo que esté fuera del PRO, ayer estuvimos en el Congreso con diputados allegados a ella. Patricia Bullrich es la mejor ministra de Seguridad que puede tener la Argentina, enriquece y enaltece el Gabinete. ¿te parece que es un estándar muy excéntrico que la persona que fue presidente de un partido político hasta hace dos meses siga siendo de ese partido político?

El posible frente de LLA-PRO

AG: ¿Vos hablabas de frentismo y falta mucho, pero te imaginás un frente de La Libertad de Avanza-PRO? 

No me parece inimaginable, pero en la Argentina cada provincia es un mundo. Entonces, vos tenés provincias, por ejemplo, en donde se votan tres diputados nacionales. Si ahí vos no hacés una coalición, de ninguna manera va a entrar un diputado de la oposición. Por caso, Santiago del Estero y Formosa, suelen ser provincias en donde el gobernador se queda con los tres diputados nacionales.

Si no hay una coalición de la oposición, cada partido tendrá razón pero ninguno obtendrá diputados. En una elección legislativa, el mejor resultado se obtiene con la mayor cantidad de diputados. En mi opinión, lo más importante es cómo llegar a esa conclusión si un grupo de líderes y dirigentes decide que ese es el camino. Creo que el PRO debe atravesar un proceso con una hoja de ruta que incluya tomar más elementos de vanguardia y desarrollar una visión actualizada.

En Argentina y en gran parte del mundo occidental, las sociedades están avanzando más rápido que los dirigentes debido a la rápida incorporación de tecnologías. Por ejemplo, la semana pasada estuve en un laboratorio en Estados Unidos en donde con inteligencia artificial aceleraron el procesamiento de investigaciones científicas que antes llevaban tres meses, ahora logran los mismos resultados pero en tres minutos. ¿Sabés lo ridículo que se siente? 

Para el diputado Martín Yeza, Patricia Bullrich es la mejor opción para ser ministra de Seguridad.
Para el diputado Martín Yeza, Patricia Bullrich es la mejor opción para ser ministra de Seguridad.

Es ridículo ver eso y estar en un debate en donde hay discursos de 19 horas seguidas, en donde nadie se escucha, en donde nadie aporta un dato objetivo, en donde todas son calificaciones con adjetivaciones y no basadas en estadística que nos permite una deliberación madura. Necesitamos un rediseño institucional para obtener mejores resultados.

Si no se repiensan los paradigmas actuales, la sociedad argentina seguirá fragmentada y el Estado seguirá en quiebra. Si no inventamos, erramos. De hecho, la especulación es que si le va mal a Milei el péndulo va al progresismo. Tengo otra hipótesis: si Milei fracasa lo que puede venir es mucho peor. Ahí sí van a haber realmente un antisistema porque lo que detecto cualitativamente en el sentimiento de cuando hablo con el vecino es de desintegración, de desafección y de desconfianza absoluta hacia el sistema. 

El sistema actual está condenado al fracaso, y es necesario que las personas con buenas intenciones salgan de su zona de confort para proteger los valores democráticos. La democracia está en peligro si no se cuestiona el statu quo y se busca el mejor método para el beneficio de la sociedad.

Claudio Mardones (CM): Usted habla de que hay confianzas rotas. ¿Entre Mauricio Macri y Patricia Bullrich esa confianza está rota? La propia ministra de Seguridad reconoció que hace un buen tiempo que no habla con Mauricio Macri, especialmente porque no se banca que pongan un manto de sospecha sobre el acuerdo que tuvieron con Javier Milei. Esa confianza, ¿cómo la caracterizaría en este momento? ¿Está rota? 

No lo sé porque no soy vocero de ellos y veo lo mismo que usted. Además, soy de la vieja guardia y no me animo a preguntarle a Mauricio, más allá de que tengo una muy buena relación, porque es un expresidente. De todas maneras, hay un distanciamiento, si eso hace que la confianza esté totalmente rota no lo sé, pero sí que hay una distancia entre Mauricio y Patricia que me parece saludable. Se tomaron un tiempo y espero que en algún momento se corte y se puedan juntar.

CM: Teniendo en cuenta su experiencia en el territorio bonaerense, ¿lo que está pasando estos días en el Gobierno nacional de algún modo impacta directamente? Me refiero a San Miguel, el despido de Pablo de la Torre como virtual viceministro de Desarrollo Social, de Sandra Pettovello, de la serie de allanamientos ordenados por la Justicia que podrían tener implicancias penales a partir de lo que pasa con los acuerdos firmados con la Organización de Estados Iberoamericanos. ¿Qué evaluación está haciendo usted de esta crisis que afronta Pettovello vinculada con la entrega de alimentos? 

En primer lugar, ojalá que la Justicia pueda determinar las pertinentes responsabilidades penales. En segundo plano, nosotros el año pasado fuimos como los aburridos del debate, porque no prometimos eliminar el Banco Central, no prometimos dolarizar la economía, hablábamos de equilibrio fiscal, de la razonabilidad y de la eficacia. 

Nuestro partido político ha hecho un culto de cuadros técnicos para hacer de la gestión pública una organización eficaz, una organización moderna, con implementación de tecnología. Pero también es cierto que la sociedad nos puso terceros con esa propuesta.

Entonces, ahora te invierto el razonamiento, lo que creo que debe tener un problema el Presidente es que para este paradigma nuevo que él quiere proponer, una parte de los problemas es que es muy difícil construir el paradigma nuevo constituido por personas formadas en el antiguo paradigma

Algunos amigos míos allá en la LLA  dicen, casi despectivamente, que al Estado no hay que gestionarlo, sino que hay que desarmar el Leviatán. Porque es un mal axioma creer que el Estado argentino nacional es algo gestionable. ¿Por qué? Porque tiene un tamaño inconmensurable. 

Hay que tratar de tener el equipo lo más profesional posible y que esté dedicado a la mejor eficacia en el día a día. Así que lo que tengo para aportar es, ojalá que la Justicia determine si han habido responsabilidades penales y ojalá que el Presidente logre formar el equipo que crea en las ideas que le ha planteado la sociedad y por la cual lo hemos votado millones de argentinos.

¿Tu familia, en el pasado, votaba radicales?

Mi papá votó más peronistas, aunque en el 83 votó a Alfonsín. Pero cuando me metí en política, más por amor, eligió al PRO. Mientras que mi mamá es más “gorila”.