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Huelga interprofesional en Francia

Varios sectores respondieron a la convocatoria de huelga en Francia este martes 18 de octubre para reclamar una mejora salarial y el fin de las requisiciones a los huelguistas en las refinerías. Tanto los trabajadores de la educación, del transporte y de la energía se congregaron en un movimiento de alcance limitado, pero que podría prolongarse.

Miles de personas marcharon en varias ciudades francesas este martes para exigir un aumento de los salarios frente a la inflación. Cerca de 150 manifestaciones se organizaron, según la CGT, la Confederación General del Trabajo, que llamó a esta jornada de “movilización y huelga” interprofesional, con varios otros sindicatos y organizaciones juveniles. Según el sindicato, esta huelga es la continuación del movimiento que empezó el pasado 29 de septiembre. 

En París, unas 13.000 personas salieron, según el ministerio de Interior, mientras que la CGT contabilizó unas 70.000. También hubo manifestaciones en Marsella, Burdeos, Lyon, Montpellier, Reims, Rouen, Amiens, Lille, Poitiers, Orléans y Estrasburgo. 

La marcha fue compuesta en su mayoría por profesores en París. Exigen, entre otras cosas, la retirada del proyecto de reforma del bachillerato profesional. Según el Ministerio de Educación, el 23% del personal de los liceos profesionales estaba en huelga en toda Francia. 

En el sector de los transportes, la circulación de los trenes se vio ligeramente perturbado y los huelguistas votaron la reconducción del movimiento el miércoles. Sin embargo, la SNCF –la empresa pública francesa de ferrocarriles– espera una “vuelta gradual a la normalidad” el miércoles en la mayoría de sus líneas de tren, aunque “todavía son posibles las interrupciones a nivel local”.

En EDF, la mayor empresa francesa de servicios eléctricos, un 16,3% de huelguistas fueron reportados. Se manifestaron por un reparto justo de la riqueza y un aumento salarial. Los sectores del agroalimentario y los comercios también se unieron a la huelga.

Gobierno reporta mejora en la distribución de carburante 

En la industria petrolera, donde se inició el conflicto que ha interrumpido la distribución de combustible durante casi dos semanas, la huelga continuó el martes en TotalEnergies, en los equipos de refinado y depósito de combustible.

Según la primera ministra, Elisabeth Borne, la situación sobre el terreno mejoró “significativamente”: menos del 25% de las estaciones de servicio estaban interrumpidas en Francia, en lugar del 30% el pasado fin de semana. 

Manifestación en Toulouse, suroeste de Francia, el 18 de octubre de 2022. © VALENTINE CHAPUIS / AFP

Entretanto, los manifestantes llamaron a respetar su derecho a la huelga. El lunes, el Ejecutivo lanzó nuevas requisiciones forzadas para facilitar la distribución de combustible sobre los depósitos de TotalEnergies de Mardyck (norte), ya requeridos a finales de la semana pasada, y de Feyzin (sureste). 

El Gobierno dijo que las requisiciones forzadas serán mantenidas siempre que sea necesario. “Cada vez que se han impugnado estas requisas, hemos ganado el procedimiento judicial porque los jueces han considerado que eran proporcionadas”, subrayó el ministro de Transición Ecológica, Christophe Béchu.

Opiniones divergentes dentro de los sindicatos 

Uno de los mayores sindicatos de Francia, la CFDT, ha decidido mantenerse al margen del movimiento, ya que considera que la huelga interprofesional no es la forma más eficiente de llegar a aumentos salariales. El jueves pasado, junto a otro sindicato, la CFE-CGC, firmaron un acuerdo con la dirección de TotalEnergies, que prevé un aumento salarial del 5% para los obreros y técnicos y del 3,5% para los directivos. 

Sin embargo, la CGT no firmó el acuerdo y decidió prolongar las huelgas. Exige un 10% de aumento, correspondiente a “la inflación más la participación” de los beneficios obtenidos por la petrolera (5.800 millones de euros solo en el segundo trimestre de 2022).

El Gobierno había calificado el lunes de “ilegítimo” seguir con las huelgas en las refinerías después de la firma de un acuerdo con sindicatos mayoritarios. 

Este martes, el ministro del Interior, Gérald Darmanin, admitió que había “un problema de salarios” en Francia y pidió “a una parte de los empresarios que aumenten los sueldos cuando sea posible”. 

Según un sondeo del instituto Elabe, el 49% de los franceses desaprueba la movilización, mientras que el 39% está a favor.

Por Gabrielle Colchen-France 24 con AFP y medios locales