Baires Para Todos

Encuesta: la mayoría rechaza la idea de dolarizar la economía

Según el estudio de la consultora Zuban Córdoba, el 61% se opone a esa bandera que levanta Milei. Igual reacción a la privatización de empresas estatales.

Frente a la propagación de las consignas que propone la dirigencia libertaria, el 61% de la población se mostró en contra de dolarizar la economía, una de las principales banderas que levanta el presidenciable de la Libertad Avanza, Javier Milei; uno de los temas de precampaña que en las últimas semanas de instaló tanto en los medios de comunicación como en las redes sociales. Así lo expone el último estudio de la consultora Zuban Córdoba, realizado entre el 11 y el 16 de abril con la participación de 1300 personas.

Más allá de la intención de voto sobre la oferta electoral preliminar, el informe ahondó sobre el nivel de adhesión que despiertan las iniciativas que prometen los sectores liberales; todas con altos niveles de rechazo. Ideas como “privatizar Aerolíneas Argentinas” (66,6% en contra), “privatizar la educación pública” (84,2% en contra), “privatizar YPF” (68,2% de rechazo). De igual manera, el 77,3% se expresó por la negativa en cuanto a la polémica de legalizar la portación de armas.

Por el contrario, el 76,2% se mostró a favor de medidas como la implementación de más controles de precios, y un 66,5% destacó a la “igualdad social” como un valor de importancia, muy por encima de la “libertad individual”, con el 28,5%.

“La sociedad argentina tiene un enorme malestar con la dirigencia política, pero sigue esperando que el Estado resuelva la mayor parte de los problemas. Llama la atención que, incluso entre los votantes de Milei, la mayor parte de esas propuestas cosechan grandes rechazos”, puntualiza el reporte.

La encuesta revela también que un 15% de la muestra dice que votaría a Milei por “enojo con la clase política”. Ese porcentaje -se subraya- coincide “casi de forma matemática con la intención de voto más dura del liberalismo” y aparece vinculado con el malestar y el disgusto que la ciudadanía evidenció respecto a la dirigencia política más tradicional.

“No hay grandes márgenes de adhesión a programas económicos o enunciados políticos sino grandes movimientos de voto emocional, la búsqueda de un canal adecuado por el cual manifestar el enojo y la decepción”, concluye el relevamiento.