Muy lejos de acobardarse, Rapinoe sostiene con firmeza la posición. “No voy a ir a la p. Casa Blanca. No vamos a ser invitadas, lo dudo. No pelea por lo mismo que nosotros”, es una respuesta que Rapinoe repite desde los cuartos de final; en la conferencia de prensa previa al juego con Holanda se encargó de fustigar a la FIFA: “Es una falta de respeto que se programe la final del Mundial femenino el mismo día que las finales de la Copa América y de la Gold Cup”.
Morgan es tan provocadora como efectiva en un campo de juego. Si frente a Inglaterra, en las semifinales, celebró su gol haciendo el gesto de quien toma un té -infusión que reviste toda una ceremonia en el Reino Unido-, después de lograr el tetracampeonato subió a las redes sociales un baile al estilo twerking que ensayó en el vestuario. Autora de cinco tantos en el debut ante la débil Tailandia, la sexta conquista llegó el día de su cumpleaños, ante las inglesas. La delantera es una aliada de Rapinoe en la cruzada anti-Trump y su relación con Servando Carrasco -futbolista estadounidense de Los Ángeles Galaxy que vivió en Tijuana toda su infancia y adolescencia- enciende las diferencias sobre la política migratoria que fomenta el actual presidente.
Figura de Olympique de Lyon, club que la contactó a través de las redes sociales, su futuro podría estar en Real Madrid, que armará su primer equipo de fútbol femenino. No es la mejor futbolista del planeta de la actualidad, aunque sí la más famosa y la que más dinero mueve. Cara visible de marcas como Coca Cola y Nike, tapa de Time y actriz de Nickelodeon, en la cancha responde; así condujo a los Estados Unidos a dos medallas de oro en los Juegos Olímpicos, dos títulos del mundo con sus más de 100 goles. Líder de la demanda grupal contra la Federación de Fútbol de Estados Unidos por discriminación de género, una denuncia pendiente de resolución que resalta que las mujeres gana un 38% del salario que perciben los hombres, cuando ellas tienen muchos más éxitos.
Estados Unidos, una fuerza dominante en el fútbol femenino, tiene en Rapinoe y Morgan a dos capitanas que pelean por la gloria de la selección pero en particular por los derechos.

