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Carlos Fara: “En algún momento los Milei harán un ajuste de cuentas con Bullrich”

El consultor político analizó la reconfiguración del escenario partidario, el futuro del PRO, la estrategia de Mauricio Macri y las tensiones que atraviesan la relación entre Javier Milei y Patricia Bullrich rumbo a 2027.

La dinámica política rumbo a 2027 empieza a mostrar movimientos que atraviesan tanto al oficialismo como a la oposición, con disputas de liderazgo, posibles alianzas y un electorado que podría sostener un esquema de tres tercios. Ante ese escenario, el consultor político Carlos Fara analizó, en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), el futuro del PRO, el vínculo entre Mauricio Macri y Patricia Bullrich, y lanzó una advertencia sobre la interna libertaria: “En algún momento los Milei harán un ajuste de cuentas con Bullrich”.

El consultor político, analista de opinión pública y especialista en comunicación política de Argentina, Carlos Fara, cuenta con una amplia trayectoria en investigación de opinión pública, campañas electorales y asesoramiento estratégico a dirigentes políticos, gobiernos y empresas. Se desempeña como presidente de la consultora Carlos Fara & Asociados, firma dedicada al análisis político, estudios de opinión y comunicación estratégica. A lo largo de su carrera ha trabajado en campañas electorales en Argentina y otros países de América Latina.

Afirmaste recién que Macri está reconstruyendo el PRO apoyándose en un perfil republicano. ¿El caso de Adorni agranda a Macri, agranda al PRO? ¿Se ve mejor al PRO a partir del espejo de Milei?

Definitivamente le da una oportunidad de poder decir algo así como: “¿Vieron que yo les avisé?”.

Y desde ya hay un público, ese 23% que fue a votar a Patricia Bullrich, respecto del cual muchos decían: “Bueno, esto se va a polarizar entre Massa y Milei”. Finalmente hubo un público que se quedó en Juntos por el Cambio y que después sí fue a votar en la segunda vuelta, pero con reservas respecto del estilo, sobre todo en ese momento, más allá del rumbo y la necesidad, y por supuesto de la expresión antikirchnerista.

Hoy eso vuelve a resurgir muy claramente. Se le van sumando temas, razones y justificaciones a ese segmento que ya no solamente tienen que ver con el estilo, sino también con la ética, lo institucional y una preocupación fuerte de un sector de clase media por las consecuencias negativas del modelo de Milei.

Más allá de que es cierto que el caso de Adorni fue el punto de inflexión de Macri criticando a Milei, aquel día que lo invitó a la Casa Rosada y se tuvo que enterar allí de que había cambiado al jefe de Gabinete y había nombrado a Adorni, y que le dijo que era un gran error político. ¿Cuánto afecta a Milei la continuidad de Adorni?

Mirá, primero hay un costo claro de opinión pública que no es fácil de levantar porque es el jefe de Gabinete y además lo están sosteniendo. Hay una decisión política específica. Veremos qué pasa si hay procesamiento, pero ya ha pagado un costo político que genera decepción y eso, en la inercia de la opinión pública, no es tan sencillo de revertir.

El Gobierno tiene que prender una vela a una gran recuperación del consumo masivo, que por ahora parece complicada.

Y luego hay una dificultad que nace en las propias filas, por así decirlo, con la figura de Bullrich, más allá de las críticas de Macri. Porque obviamente el esquema político de 2027 o de 2031, si es que ganase la elección, se le va a plantear de manera distinta. Después de cuatro años de experiencia, si el primer período fue “te bancamos, entendimos, era complicado”, ahora tenés reelección y tenés que barajar y dar de nuevo en esta cuestión.

Yo creo que eso va a ser motivo de conflictos fuertes en el futuro.

Ahora, uno podría plantearse que hay un campo común con cierto grado de superposición entre el PRO y La Libertad Avanza, y uno puede entender que Milei trató de cooptar ese campo cooptando directamente a Patricia Bullrich sin acuerdo con Macri. ¿Puede darse ahora el movimiento opuesto? ¿Que sea el PRO el que capte al público de La Libertad Avanza captando, de alguna manera, a Patricia Bullrich?

No lo descarto porque, primero, la situación de desgaste es muy concreta, como decíamos recién, y no es fácil de revertir.

Luego, Adorni no es el único problema que tiene el Gobierno. Por supuesto, las prioridades económicas siguen marcando la agenda y, en algún momento, no me llamaría la atención, sobre todo del lado de Macri, que ya está haciendo algunas referencias sobre lo socioeconómico.

Patricia Bullrich por ahora se mantiene más en el plano de lo institucional y lo ético. De manera que, si la situación se profundizara, yo no descarto nada. De hecho, existe algún modo de que haya una conversación un poco más profunda políticamente entre Macri y Bullrich.

Me pregunto cómo imaginás vos el escenario electoral. Si imaginás una competencia fragmentada en la que haya dos ofertas de centroderecha y derecha y compitan en primera vuelta La Libertad Avanza y el PRO, o que haya tres. ¿Cómo imaginás, como más probable, el escenario del campo de la derecha y la centroderecha en 2027?

En la medida en la cual la oferta opositora no logre abrirse a un frente amplio moderado, del centro a la izquierda progresista, yo te diría que la posibilidad de una tercera fuerza es más grande.

Porque efectivamente, si el kirchnerismo se cierra en sí mismo con “Cristina libre” y La Libertad Avanza empieza a mostrar un techo electoral, la posibilidad de un tercero es más fuerte en general.

Muchos están tentados a decir: “Bueno, pero esto siempre se polariza”. En realidad no se polariza. No se polarizó en 2019. Está claro que las elecciones de 2015 y 2023 hablan de un electorado más fragmentado estructuralmente, más allá de la oferta. Con lo cual yo te diría que la existencia de un tercero moderado que juegue o trate de jugar equidistante entre los dos es algo que, con este escenario, hasta acá resulta totalmente probable.

Entremos en el otro campo, que también puede crear la condición para que no se polarice y haya nuevamente tres tercios. Como vos bien marcás, fue Massa el tercio en 2015. Fue Milei o el PRO, como uno lo quiera ver, el tercio en 2023. Me pregunto: ¿cómo ves vos al peronismo? ¿Lo ves encerrándose sobre sí mismo con la consigna “Cristina libre”, como recién mencionabas?

Hay dos juegos.

Un Kicillof que, en reserva, empieza a aceptar que hace falta una primaria con un frente más amplio, incorporando sectores peronistas no kirchneristas, que logren que el candidato elegido, sobre todo si es él, no solamente salga reforzado de una primaria —como siempre ayuda para la elección general—, sino que además venza el estigma Alberto.

Es decir, que el que gane no sea el candidato de Cristina, sino efectivamente un candidato que gana por apoyo propio.

Por un lado, me parece que está abierta esa situación. Hay diálogos. Eso va a llevar mucho tiempo; no es ni rápido ni fácil.

Sobre todo por dos temas: la coincidencia propositiva respecto de cuánto del modelo de Milei se debe mantener en el futuro y, por otro lado, obviamente, el tema de “Cristina libre“. Ahí me parece que el cristinismo lo que está haciendo es plantearlo para no entregarlo, por lo menos en el corto plazo, en una mesa de negociación.

Tengo la impresión de que, más allá de estas declaraciones de Pichetto respecto de que se debería anular el fallo, Cristina, con tal de que pierda Milei, probablemente esté abierta, como en 2019, a situaciones que hoy nos parecerían raras, pero que no podemos descartar.

¿Creés que va a haber PASO?

Yo creo que sí. La verdad es que hoy, más allá de cómo termine la configuración de la oferta, el único que no quiere las PASO es el Gobierno. Después, todos los demás las tienen, aunque más no sea como herramienta de negociación.

Por eso, estas ideas alternativas, como volver a las colectoras, me parece que van a ser difíciles. Hoy por hoy lo veo muy complicado porque el Gobierno también tiene otros problemas y entonces, en la negociación, aparece la lógica de: “Las PASO no te las apoyo, pero te apoyo otras cosas que son importantes para vos”.

Nadie le quiere facilitar demasiado las cosas al Gobierno, menos en estas circunstancias.

Mencionabas al kirchnerismo cerrado sobre sí mismo, el “Cristina Libre”, la tensión entre La Cámpora y Kicillof, el deseo de Kicillof de no repetir lo de Alberto Fernández validando su candidatura no por un acuerdo privado, sino a través de una interna. ¿Todo este tironeo, que sustituye a la tirantez que tenía Cristina con Alberto Fernández y, en estos últimos dos años, con el gobernador Kicillof, demuestra que finalmente el problema era Cristina y no Alberto Fernández? Porque no es Alberto Fernández, pero el problema lo tienen con Kicillof, que desde el punto de vista ideológico es aún mucho más cercano.

Es muy difícil. Si yo fuese Cristina, después de dos presidencias, después de un 54% y después de volver en 2019 con una fórmula política que se le ocurrió a ella, me parece que está claro que es muy difícil dejar de lado el rol central.

Pero también está claro que, al final, la piedra en el zapato es Cristina. Si mañana, por alguna razón, Cristina desapareciese del planeta, le facilitaría casi la vida a todo el resto del espectro político, porque efectivamente sería barajar y dar de nuevo.

Quería volver ahora y juntar todo el escenario completo para el año próximo. ¿Ves entonces a un peronismo que va a tener un candidato que surja de las internas y que probablemente sería el propio Kicillof? ¿Ves la posibilidad cierta de que haya una tercera alternativa, con el PRO recreando algo parecido a Juntos por el Cambio, sumando al peronismo cordobés y al socialismo santafesino? ¿Ves finalmente la repetición de los tres tercios?

Yo creo que eso, hoy como está el escenario, no lo deberíamos descartar. Por supuesto, queda totalmente condicionado a que los distintos sectores del peronismo confluyan en un frente amplio que incluya también a no peronistas.

Y después está la piedra en el zapato que mencionábamos recién: el rol y las exigencias de Cristina. Creo que eso es un “pasa o no pasa” que, de alguna forma, contribuiría a una nueva polarización de una mayoría social que no quiere que Cristina vuelva o se vea beneficiada de alguna forma.

¿Y en esos hipotéticos tres tercios, Bullrich dónde queda? ¿Con La Libertad Avanza o con el PRO?

Habría que ver el nivel de desgaste y la torpeza política del propio Gobierno.

Hoy estamos lejos, lejísimos, de una ruptura. Pero vamos a ver si un eventual desgaste mayor de Milei puede convertir a Patricia Bullrich en una etapa superadora de la etapa Milei. Tampoco hay que descartarlo.

Entrevistamos a un colega tuyo estos días y nos decía que hoy Patricia ayuda al Gobierno y se parece, de alguna manera, a lo que era Elisa Carrió para Macri: una especie de legitimadora republicana. ¿Vos creés que esto es así? ¿Que ella ayuda al Gobierno manteniendo un puente con sectores de centro?

En eso sería muy cauto. Porque la relación entre Carrió y Macri era mucho más flexible políticamente que la que existe hoy con los Milei, que son muy resistentes.

Creo que en algún momento van a tratar de cobrarse un ajuste de cuentas con Patricia Bullrich para desgastarla, limitarla, etcétera. De forma que yo diría: ojo. Me parece que Bullrich, cada vez que habla, señala falencias que el Gobierno no puede asimilar en estas condiciones.

O sea que ves que, a lo mejor, Bullrich puede quedarse sin apoyo dentro de La Libertad Avanza y, al mismo tiempo, no percibís que Macri, con ese carácter que suele atribuírsele, casi como sinónimo de ser calabrés y algo relacionado con ser vengativo, la quiera en una posición importante dentro de un eventual armado del PRO.

Creo que el proceso de Milei es totalmente novedoso y también creo que podemos ver muchas situaciones inéditas.

En estos últimos días hubo muchos mensajes de dirigentes del PRO diciendo: “Bueno, Patricia ya se fue y ahora es un problema de ella estar con el Gobierno”. Pero yo vuelvo sobre un punto: Macri y Patricia Bullrich ya fueron socios políticos muy fuertes. De modo que tampoco descarto que eventualmente vuelvan a serlo por necesidad.

Si Patricia Bullrich no es candidata a jefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, ese puede ser el inicio de un acuerdo importante. Porque es cierto que, más allá de los problemas que pueda tener Jorge Macri, el PRO sigue teniendo una relevancia fuerte y La Libertad Avanza no tiene un candidato competitivo.

¿Patricia Bullrich no sería candidata a jefa de Gobierno por La Libertad Avanza compitiendo contra Jorge Macri?

Lo que digo es que no me llamaría la atención que Patricia Bullrich se fortaleciera haciendo una negociación con Macri y no yendo a la Ciudad de Buenos Aires. Eso le permitiría la continuidad del PRO y a Macri apoyar a Patricia en su pelea con los Milei.

¿De qué forma? ¿Con qué candidatura?

Supongamos que, más allá del rol que vaya a ocupar, pudiera ser vicepresidenta. Yo creo que va a poner exigencias porque tiene un volumen político, una trayectoria y una habilidad distinta a la de Villarruel.

Porque acá el tema no es ser vicepresidenta.

El tema es cuáles son tus tentáculos de poder dentro del Ejecutivo para tener peso político. Si no, es claramente muy poco. Y más allá de los temores lógicos que tienen los Milei sobre ella como vicepresidenta.

¿Vicepresidenta de Macri, siendo Macri candidato a presidente?

Macri, cuando dice que está precalentando, significa que sabe que por ahora los números no le dan. Pero dentro de seis meses hablamos y vemos en qué situación está él y en qué situación está el Gobierno.

Fuente: Perfil