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Cuál es el principal motivo de discriminación que perciben los estudiantes secundarios en las escuelas

Un informe del Observatorio de Argentinos por la Educación expuso que el 75,4% de los alumnos creen que la apariencia física es uno de las mayores razones del bullying

Principalmente por la apariencia física, pero también por la religión, la nacionalidad, el género o alguna discapacidad. En la Argentina, el 75,4% de los estudiantes de nivel secundario aseguran que en sus escuelas suceden episodios de discriminación por el primer aspecto y el 67,7% por el resto de las situaciones.

Los datos surgen del informe “¿Cómo perciben la convivencia escolar los alumnos y directores de secundaria?”, elaborado por el Observatorio de Argentinos por la Educación, a partir de los datos relevados en las pruebas Aprender 2019, las últimas disponibles para ese nivel. Por entonces, estudiantes y directores de secundaria de todo el país respondieron cuestionarios que indagaron en sus percepciones acerca de los problemas en la convivencia escolar.

Por ejemplo, en el cuestionario se preguntaba sobre la frecuencia con la que suceden ciertos eventos, como discriminación por aspectos físicos y por alguna característica personal o familiar (religión, nacionalidad, género o discapacidad) y amenazas o agresiones físicas o vía redes sociales a otros compañeros.

La discriminación por aspectos físicos resultó ser la más frecuente. Según el 8,3% de los alumnos, “siempre” se discrimina por este rasgo; el 15,6% respondió que “la mayoría de las veces” y el 51,5% respondió que “algunas veces”. El 24,6% afirmó que “nunca” ocurre.

Según los estudiantes, el aspecto físico es la causa más frecuente de discriminación en las escuelas

En cuanto a la discriminación por alguna característica familiar o personal como la religión, la nacionalidad, el género o alguna discapacidad, el 7,8% de los estudiantes respondió que sucede “siempre”; el 10,7% dijo que ocurre “la mayoría de las veces” y el 49,2% contestó que “algunas veces”. Mientras tanto, el 32,3% respondió que “nunca” sucede.

Con respecto a las amenazas o agresiones físicas a otros compañeros, el 3,5% respondió que “siempre” suceden. El 6,5% que ocurren “la mayoría de las veces” y el 44,5% que se presentan “algunas veces. En el otro extremo, el 45,5% indicó que “nunca” se registran.

Por último, la problemática de menor frecuencia, según los estudiantes, es la amenaza o agresión a través de las redes sociales. El 2,8% respondió que “siempre” suceden estos eventos, mientras que el 6,9% afirmó que se registran “la mayoría de las veces”. En tanto, el 37,5% mencionó que se presentan “algunas veces” y el 52,8% manifestó que “nunca” ocurren.

Según la percepción de los directores, la frecuencia de los episodios de discriminación y amenazas en la escuela es menor que la percibida por los estudiantes. Pero a diferencia de los alumnos, perciben que las amenazas o agresiones entre los chicos en redes sociales suceden con más frecuencia que el resto de las situaciones mencionadas.

“Este tipo de estudios y relevamientos son de suma importancia porque vienen a confirmar y poner en debate la percepción que hay sobre esta problemática por parte de la comunidad educativa. A la hora de nuestras intervenciones, vemos, en un principio, una negación o minimización del problema como así también la creencia de que se trata de hechos aislados, cuando en realidad en la mayorías de los casos se observa que es un problema sistémico”, dijo Pablo Mainer, fundador de la ONG Hablemos de Bullying.

Convivencia escolar

Los estudiantes también respondieron preguntas acerca de la convivencia escolar y la relación entre el alumnado. Mayoritariamente afirmaron estar de acuerdo con que en sus escuelas hay un buen ambiente de convivencia y que los estudiantes se llevan bien entre sí.

El 65,4% dijo estar de “acuerdo” o “muy de acuerdo” con la afirmación de que en el colegio hay un buen ambiente de convivencia, mientras que el 34,6% consideró lo contrario. Al mismo tiempo, el 65% dijo estar “de acuerdo” o “muy de acuerdo” con que los estudiantes se llevan bien entre sí, mientras que el 29,1% dijo estar “poco de acuerdo” y el 5,9%, “nada de acuerdo”.

Sin embargo, la percepción del clima de convivencia escolar no fue igual en todo el territorio nacional. Las tres jurisdicciones con mayor proporción de alumnos que percibieron dificultades de convivencia fueron Jujuy (43,4%), La Rioja (43,1%) y Catamarca (41,2%). Mientras que en el otro extremo se ubicaron la ciudad de Buenos Aires (25,8%), La Pampa (28,3%) y Misiones (31,7%).

En cuanto a cómo se sienten al ir a la escuela, el 75,2% dijo sentirse bien, mientras que uno de cada cuatro (24,8%) estuvo en desacuerdo con esta idea.

La percepción del ambiente escolar difiere en las provincias argentinas

Al preguntar a los directores por los problemas de convivencia entre estudiantes, ocho de cada 10 consideraron que “no es un problema” o que se trata de “un problema menor”. El 17% cree que es un “problema moderado” y solo el 2,8% consideró que este es “un problema serio”.

“Para enfrentar la violencia en general y el bullying en particular, las acciones deben ser complejas y gestionarse en distintos niveles: escuela, aula, docentes, estudiantes, familias y entorno. La violencia, como conducta generalmente aprendida en distintos ámbitos, puede ser prevenida y hasta desaprendida. La escuela requiere –con cierta urgencia– convertirse en ejemplo vivo de que es posible aprender y enseñar en espacios de bienestar y respeto”, dijo Alejandro Castro Santander, coautor del informe.

“El problema educativo más complejo de todos”

Según Dan Olweus, psicólogo pionero en la investigación sobre el acoso escolar, el bullying es una conducta de persecución física y/o psicológica que realiza un alumno contra otro, al que elige como víctima de repetidos ataques. Esta acción sitúa a las víctimas en posiciones de las que difícilmente pueden salir por sus propios medios y su continuidad provoca efectos muy negativos: descenso en su autoestima, estados de ansiedad e incluso cuadros depresivos, dificultando su integración en el medio escolar y el desarrollo normal de los aprendizajes.

“Es el deber de las instituciones educativas garantizar el buen funcionamiento del clima escolar, trabajando en la prevención, el diálogo, la inclusión y la empatía. El bullying es el problema educativo más complejo de todos, por eso debemos actuar en la prevención”, dijo Marina Vollmann, fundadora de la organización Vínculos sin Bullying.

Las conclusiones del informe dan cuenta de que existe en las escuelas argentinas una larga experiencia en la construcción de las normas o códigos de disciplina y convivencia, pero que su puesta en práctica enfrenta algunas dificultades. En primer lugar, por el consenso que requiere el proceso de elaboración y, por otro lado, por la falta de aceptación por parte de algunos padres o tutores, cuando se transgrede una norma y deben notificarse de la aplicación de una sanción.

“En la medida que los estudiantes perciban un clima favorecedor en el aula, se sientan escuchados y respetados por sus pares y sus docentes, podrán desarrollarse intelectualmente. Solo en un entorno seguro lograrán construir una sana estima de sí mismos, lograr autonomía, confianza, y aprender a interactuar con otros de manera efectiva. No debemos concentrar nuestro esfuerzo solo en el aspecto académico de la educación sin tomar el compromiso de formar a los alumnos en valores como el respeto y la solidaridad”, dijo Paola Zabala, directora de Comunidad Anti Bullying Argentina.

Por su parte, Candelaria Irazusta, cofundadora y directora ejecutiva del Equipo Anti Bullying Argentina, agregó: “El bullying y la violencia en la escuela, en tanto son problemáticas que tienen consecuencias comprobadas en la salud mental de quienes lo reciben y lo ejercen, constituyen un problema de salud pública. Es esencial contar con datos precisos sobre cuál es la situación de nuestras escuelas y nuestros alumnos. Hay mucho trabajo por hacer y camino por recorrer”.

Por Josefina Gil Moreira-La Nación