La llamada a la policía por un incidente doméstico terminó con el tiroteo de un hombre afroestadounidense en el estado de Wisconsin, en el norte de EE.UU., un incidente que ha vuelto a despertar masivas protestas contra la fuerza policial.
Esta vez el protagonista fue un hombre identificado como Jacob Blake y su caso tuvo una similitud con el de Floyd: fue víctima de la brutalidad policial en momentos que intentaba ser detenido.

