Baires Para Todos

Practicar el discernimiento: una necesidad imperiosa para estos tiempos

En épocas de confusión y de mucha contradicción podemos dejarnos llevar por promesas vanas y caminos truncados ¿Qué práctica nos ayuda a elegir mejor?

“No creas de manera ciega todo lo que escuchas. Tampoco des veracidad a algo solo porque te lo han repetido muchas veces”. Así comienza el Kalama Sutra, una de las enseñanzas más importantes del Budismo.

Son tiempos ruidosos, exigidos y confusos. Buscando respuestas que nos ayuden a vivir mejor muchas veces, equivocamos el camino y damos pasos a ciegas. Nos dejamos guiar por una exclamación exaltada de verdades a medias en las que se nos ofrecen respuestas rápidas, salidas fáciles y promesas de resolución. La mayoría de nosotros en algún momento caemos ahí, movidos por la curiosidad, por la necesidad de nuevas herramientas, o de encontrar otros lugares de pertenencia.

Nos pasa en nuestro metro cuadrado, con las relaciones que creamos, en el trabajo, en la búsqueda de un nuevo amor y en nuestras prácticas del espíritu también.

Por eso, creo que esta enseñanza milenaria, hoy puede volver a ofrecernos guía y paz para tomar mejores decisiones, o al menos, para poder encontrar aquello que buscamos y que esté en coherencia con quienes somos y con lo que verdaderamente necesitamos.

La práctica del discernimiento se vuelve fundamental. De eso se trata el Kalama sutra, esa enseñanza que trascendió los tiempos y los espacios y que hoy está más vigente que nunca. En este discurso, Buda ofreció unos “consejos” a los Kalamas, un pueblo agobiado por las dudas debido a las numerosas enseñanzas religiosas contradictorias que escuchaban.

Tener la serenidad para elegir. (Foto: Adobe Stock)
Tener la serenidad para elegir. (Foto: Adobe Stock)
Principios básicos para ayudarnos a discernir cuál es la verdad

– No creas de manera ciega todo lo que escuchas.

– Tampoco lo des por cierto solo porque te lo han repetido muchas veces

– Evita seguir a ciegas una tradición únicamente porque viene practicándose desde hace varias generaciones

– Reflexiona primero en si esas prácticas se ajustan a tus intereses y necesidades

– No le des credibilidad a los rumores ni hagas suposiciones ingenuas.

– Intenta no sacar conclusiones rápidas de aquello que ves y escuchas

– Las apariencias externas no lo son todo; no te dejes llevar por aquello que otros muestran

– Cuidado con creer que una idea solamente porque te genera comodidad o se ajusta a tus opiniones. En ocasiones, las grandes revelaciones nos tienen que desafiar

– No te dejes convencer de algunas cosas porque te las indica tu maestro espiritual. Razona y reflexiona siempre sobre aquello que te transmiten.

Esta enseñanza y el budismo en sí, nos pide que apliquemos el discernimiento, la experiencia personal y la indagación interior antes de tomar como verdad lo que sea que se nos presente como tal. Necesitamos encontrar y practicar aquello que nos conduce al bienestar y a la ausencia de sufrimiento.

Volver a los verdaderos “tips”

Hace algunos años, publiqué unos párrafos en donde me animaba a confesar algunas malas decisiones que tomé necesitando encontrar un camino que me llevara a un lugar de verdad. Justamente la titulamos “Elegir mejor camino: el que tiene corazón”.

Paso el tiempo y aquella publicación podría ser parecida a la de hoy. La guía del Kalama Sutra condensa una sabiduría muy simple y profunda. En aquella nota incluía otra vieja conocida que recordamos todos quienes hemos leído Las enseñanzas de Don Juan de Carlos Castaneda. “Por eso debes tener siempre presente que un camino es solo un camino y, si sientes que no debes seguirlo, no debes seguir en él bajo ningún concepto. Para tener esa claridad, debes llevar una vida disciplinada, sólo entonces sabrás que un camino es nada más que un camino y no hay afrenta, ni para ti ni para otros, en dejarlo, si eso es lo que tu corazón te dice ¿Tiene corazón ese camino? Si tiene, el camino es bueno, si no, de nada sirve. Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro hará maldecir tu vida. Uno te hace fuerte. El otro te debilita”.

Cuando mucho de lo que vemos se siente confuso, está sospechado y parece ser utilizado para intentar arriarnos a nuevos corrales, me gusta volver a las fuentes, a “los verdaderos tips”. Me sonrío con picardía de esa idea cada vez que regreso a estas enseñanzas y trato de actualizarlas en la práctica. Parecen simples, pero el desafío es poder vivir lo más posible en esta sencilla coherencia. Así como lo dice el Kalama Sutra, lo manifiestan también los cuatro acuerdos Toltecas: “No supongas. Honra siempre tus palabras. No tomes nada personal. Haz siempre lo mejor que puedas”

Encuentro refugio, orden y dirección en algunas de estas enseñanzas y cuando la contradicción y la vehemencia del afuera me vuelven a desafiar, está siempre la oración que me ayuda a reforzar esta práctica del discernimiento. “Señor, concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar. Valor para reconocer aquellas que puedo y sabiduría para reconocer la diferencia”.

Que así sea.

Por Natalia Carcavallo-TN