El primer ministro de Israel, Naftali Bennett, quien intenta erigir a Israel como mediador de la guerra entre Rusia y Ucrania, contó que las negociaciones prosiguen, pero a un paso muy lento y aún persisten muchos puntos de discordia que mantienen lejos la posibilidad de un alto el fuego.
“Todavía queda mucho camino por recorrer porque hay cuestiones controvertidas, algunas de ellas son fundamentales”, afirmó el jefe de Gobierno israelí. Sin embargo, admitió que hubo avances, pero que “las brechas son aún muy grandes”.
Dentro de los avances, Bennett le detalló al diario ‘Jerusalem Post’ que Moscú desistió de la idea de deponer al presidente Volodímir Zelenski y a desmilitarizar Ucrania, mientras que Kiev se comprometió a no plegarse a la alianza de la OTAN.
Por último, sobre la comparación que Zelenski hizo el domingo donde emparejó la guerra en Ucrania y el Holocausto judío, el primer ministro fue tajante: “El Holocausto no debe compararse con nada”.

