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“Me encanta la inflación”: ¿le pasará factura esta frase a Trump en las elecciones de medio término?

El presidente Donald Trump sorprendió al celebrar el alza de los precios en EE. UU., que alcanzó en mayo el 4,2% interanual, su nivel más alto en tres años. El asombro es porque el mandatario había planteado como una bandera de campaña acabar con la inflación. La nueva declaración, que sus adversarios calificaron de desconectada de la realidad, llega en plena escalada bélica con Irán y a pocos meses de las cruciales elecciones de medio término.

¿Se habrá convertido la inflación, de repente, en una bendición para Estados Unidos? Interrogado el miércoles 10 de junio sobre el tema por un periodista, Donald Trump sorprendió a su audiencia al celebrar el alza de los precios en el país.

“¿Saben lo que realmente me encanta? Me encanta la inflación”, respondió desde el Despacho Oval de la Casa Blanca, asegurando que esta “se desplomará” una vez que termine la guerra en Medio Oriente.

Horas antes, la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos había revelado que la inflación saltó un 0,5% en mayo, hasta ubicarse en el 4,2% interanual, su nivel más alto en tres años.

Inflación récord entre los países desarrollados

Desde el inicio de la guerra en Irán, desencadenada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, la inflación estadounidense casi se duplicó, al pasar del 2,4% al 4,2%, la tasa más alta entre los países desarrollados.

“A diferencia de la Unión Europea o de Japón, Estados Unidos ya tenía un problema de inflación antes de la guerra en Irán. Es decir, partió desde más arriba”, señala Maxime Darmet, economista sénior de Allianz Trade.

La inflación estadounidense se explica, en primer lugar, por la explosión de los precios de la energía. La gasolina y el combustible para calefacción subieron un 40% y un 59%, respectivamente, desde el cierre por parte de Irán del estrecho de Ormuz, por donde transitaba antes de la guerra cerca del 20% de los hidrocarburos.

“Esta alza no se limita, por supuesto, a Estados Unidos, pero allí es particularmente marcada debido a la ausencia casi total de impuestos sobre la gasolina, lo que impide amortiguar los efectos de la crisis en los precios en los surtidores”, agrega Darmet.

Un fenómeno aún más inquietante si se tiene en cuenta que puede acentuarse en los próximos meses. “El aumento del costo de la energía todavía no se ha trasladado a los demás sectores de la economía, pero eso va a llegar: las empresas que vieron incrementarse sus costos no tendrán opciones”, concluye el experto.

Lluvia de críticas

Como era de esperarse, las declaraciones de Donald Trump sobre la inflación desataron una ola de reacciones en Estados Unidos. La celebración del presidente fue considerada por sus adversarios como totalmente desconectada de la realidad de los estadounidenses.

“¿Sabe quién no ama la inflación, señor presidente? Las familias trabajadoras que luchan para pagar la gasolina, el supermercado y otras necesidades esenciales por culpa de sus acciones desastrosas”, reaccionó de inmediato en la red X el senador por Vermont Bernie Sanders. “Su desprecio por ustedes [el pueblo estadounidense] no tiene límites”, añadió por su parte el senador por Nueva York Chuck Schumer.

La polémica llega en un momento particularmente delicado para Donald Trump, en plena escalada bélica entre Estados Unidos e Irán, tras varias semanas de negociaciones infructuosas.

Una situación que amenaza con provocar una nueva disparada del petróleo a pocos meses de las elecciones de medio término.

También podría llevar a la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) a subir sus tasas de interés, muy a pesar de Donald Trump, que desde hace meses reclama una baja de esas mismas tasas para estimular las inversiones.

“La salida de Trump sobre la inflación se asemeja a un intento desesperado de demostrar que controla la situación”, analiza Jérôme Viala-Gaudefroy, doctor en civilización estadounidense y autor del libro ‘Les mots de Trump’ (‘Las palabras de Trump’, Dalloz). “En realidad, se trata de una negación total“, estima.

Según una encuesta del medio estadounidense ‘NBC’, realizada en abril, apenas el 32% de los estadounidenses dice aprobar la política de Donald Trump en materia de inflación, un tema que, sin embargo, él había convertido en eje central de su campaña.

Para Marjorie Taylor Greene, figura del movimiento MAGA hoy crítica de Donald Trump, la declaración del presidente sobre la inflación podría costarle muy caro.

Le va a explotar en la cara. Les regaló a los demócratas una enorme publicidad electoral para las elecciones de medio término de 2026″, lamentó en ‘CNN’.

Por David Rich – France24