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María Eugenia Talerico: “Necesitamos que Macri se plante y sea la alternativa a Milei”

La exfuncionaria anticorrupción volvió a ubicar al expresidente como una figura clave para reorganizar políticamente a un sector desencantado con el rumbo del gobierno de Javier Milei.

Las denuncias sobre inconsistencias patrimoniales de funcionarios y las diferencias dentro del espacio que acompañó al presidente Javier Milei empiezan a reordenar el debate político en la centroderecha argentina. A causa de ello, la exfuncionaria anticorrupción María Eugenia Talerico, en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), cuestionó el caso de Manuel Adorni, criticó que el oficialismo utilice al kirchnerismo como excusa permanente y aseguró: “Necesitamos que Macri se plante y sea la alternativa a Milei”.

La abogada penalista argentina experta en integridad financiera, lavado de activos y financiación del terrorismo, María Eugenia Talerico, fue vicepresidenta de la Unidad de Información Financiera (UIF) entre 2016 y 2020. Fuera del ámbito estatal, es miembro fundador y vicepresidenta de la agrupación “Será Justicia” y ha integrado el Tribunal de Disciplina del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal. Acerca del plano político, ingresó formalmente a la actividad partidaria convocada por Ricardo López Murphy. Participó en las elecciones primarias de 2023 como precandidata a senadora nacional por la provincia de Buenos Aires dentro de Juntos por el Cambio, alineada con Patricia Bullrich. Posteriormente, lanzó su candidatura a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires para las elecciones legislativas.

Usted plantea que la Ley de Inocencia Fiscal​ no puede aplicarse al caso Adorni. ¿Cuáles son los fundamentos?

En los medios circuló que podrían estar analizando para el caso Adorni, a partir de esa ley, acogerse al régimen simplificado de Ganancias. Estuve recién con un experto. Es bastante difícil para mí hablar después de esa charla de esto. Pero sucede que ese régimen simplificado de Ganancias, donde la AFIP, a grandes rasgos, lo que no va a haber son los incrementos patrimoniales porque permiten simplificar el régimen.

Obviamente no están excluidos los funcionarios públicos, entonces es un régimen bastante general.

Parecería que hace una especie de tapón para no mirar algunas cuestiones con los incrementos patrimoniales de Adorni. Parece que circulaba que quizás existía esta intención. Lo que sucede es que hay que tener algunas regularidades en el descalabro que se está mostrando frente a los incrementos patrimoniales versus los ingresos del funcionario público.

Hay inconsistencias severas que ya, desde mi punto de vista, impiden a Adorni poder someterse a ese régimen simplificado de Ganancias. No obstante, como digo, un funcionario público per se no está excluido de ese régimen. Porque no es un blanqueo, que son otros regímenes especiales de ingreso de dinero que uno podía tener bajo el colchón y que traen un perdón fiscal, un perdón de delitos cambiarios, donde sí los funcionarios públicos están excluidos.

A usted le tocó cumplir un papel en la transparencia y en el cuidado de las buenas prácticas que tienen que tener los funcionarios. ¿Qué hubiese pasado si cuando usted cumplía ese papel un funcionario del nivel del jefe de Gabinete incurría en este tipo de actos?

El organismo Unidad de Información Financiera, que es donde me desempeñé, per se no tenía la función de decir qué había que hacer o no hacer. Simplemente son receptores de informes de operaciones sospechosas. En el caso de Adorni teníamos el caso de una escribana, que es un sujeto obligado y que muy alegremente hacía declaraciones que ya me hacen presumir, y por el instinto que tengo como abogada penalista además, que no había reportes en la Unidad de Información Financiera que permitieran a la unidad intervenir en ese caso de esa manera.

El tema es la otra promesa de este gobierno, que tiene que ver con lo que votó la gente, cansada de un sistema político que se transformó quizás en una casta junto con otros intereses y corporaciones que tiene la Argentina, con silencios y complicidades que nos trajeron hasta acá: una democracia desgastada, personas que no confían en los dirigentes políticos.

Entonces un outsider como era Javier Milei, que a pesar de los gritos, la agresividad y la motosierra, la gente vota porque además de prometer la estabilización económica quería combatir a esa casta, a una clase dirigente, insisto, perimida, porque todos formaban parte de un contubernio de captura del Estado.

Fui denunciante también en el caso de Julio Chocolate” Rigau, la Legislatura de la provincia de Buenos Aires, y se ven muchos silencios alrededor de cómo se vino conformando esa dirigencia política.

Entonces este gobierno llegó con otra promesa. Adorni, en particular, desde un estrado donde nos decía que se iban a terminar los privilegios, que se iban a terminar los funcionarios arriba de los aviones, el abuso del poder, que en definitiva es esto lo que sucede en ese caso, más allá del tema patrimonial.

Y ese funcionario es el jefe de Gabinete de Ministros como vocero. Quizás tenía algunas capacidades. Yo dudo de las capacidades de Adorni como jefe de Gabinete de Ministros y encima, bueno, con todos estos problemas que empiezan a aparecer a dos años, porque muchos te dicen: “No, bueno, el kirchnerismo…”.

A mí no me sirve como excusa lo que hizo el kirchnerismo como saqueo a nuestro país.

¿Es una extorsión, podríamos decir, que hace el gobierno colocándonos el kirchnerismo como una manera de justificar todo del mileísmo?

Ya ha llegado un momento en que el “riesgo kuka”, como le dicen ellos, va a ir desapareciendo y diluyéndose. Lo que pasa es que el registro que tenemos es muy importante. Fueron muchos años y entonces la gente, fíjese la última elección, después de la elección provincial cómo votó en la nacional, vota por miedo a ese regreso, vota contra cualquier movimiento que pueda tener elementos kirchneristas que para mí traen un registro de nuestra decadencia.

Entonces lo van a usar hasta que puedan, pero a mí no me sirve como excusa alguien que nos prometió el combate a la casta, que venían a hacer de la moral una política de Estado.

El primer discurso al Congreso de la Nación del presidente Milei fue para mí música para mis oídos cuando él dijo: “Estamos en bancarrota moral, hay que regenerar al sistema político, a la clase dirigente, porque es parte de la solución de nuestros problemas”.Y dije: “Qué buen diagnóstico tiene, qué bueno que va a ser. Vamos a tener una política nacional anticorrupción”. Bueno, no. Su jefe de Gabinete de Ministros además hace que la palabra presidencial se devalúe cuando dice: “Es inminente la declaración jurada de Adorni y es un tema de activos y pasivos”.

No, señor presidente. Nos mintió en la cara el señor Adorni, no solo con la soberbia de decir lo que venían a hacer para bien, sino diciéndonos, por ejemplo, que se tomó un jet privado de una persona que además tiene contratos con el Estado y es su amigo porque hacía dos años que no se tomaba vacaciones. Y no paran de aparecer viajes.

Entonces yo no me quiero quedar con ese pasado que, por supuesto, tenemos que dejar atrás. Pero la alternativa que quiero generar no tiene que ver solo con temas económicos, sino realmente con alguien que levante la bandera de regenerar al sistema político desde la ética y la moral en el cumplimiento de funciones públicas.

¿Qué piensa de una alternativa a Milei de la que se viene hablando en estos momentos, pero que continúe el rumbo económico? Concretamente, Macri ayer (por el jueves 28) dijo que va a volver a cantar. ¿Cree que hay espacio para personas desencantadas como usted, que creyeron en un determinado momento? Usted utilizó la expresión “música para mis oídos”, dijo “bancarrota moral”. ¿Cree que existen posibilidades para eso?

La sociedad está dando un gran mensaje para mí. Cuando yo estuve en la propuesta política de Patricia Bullrich, cuando votaron a Milei y yo caminé mucho la provincia de Buenos Aires, era “no nos importa”.

Entonces la sociedad está muy cansada de muchas cosas y es de ahí de donde está viniendo el mensaje de qué alternativa quieren. Yo creo que muchas de las cosas que está haciendo el presidente Milei son valoradas por la ciudadanía y que el rumbo de ese Estado grande que se robó todo, que es absolutamente ineficiente en las políticas, que descuidó nuestro factor de ascenso social y de crecimiento, que es la educación, es una tragedia.

Eso obviamente queda como un tema muy postergado, pero es muy importante esto y me parece que la gente sabe que hay una clase dirigente que hay que jubilar y que necesita una alternativa de una Argentina con todo el potencial que tiene la Argentina porque Dios sigue siendo casi argentino, le diría.

Mire, ahora tenemos casi un Qatar en el sur de nuestra República con Neuquén y los descubrimientos que hemos hecho y la explotación que podemos hacer por nuevas tecnologías.

Entonces me parece que sí hay que generar una alternativa que tenga que ver con la Argentina abierta al mundo, competitiva, que respete la propiedad privada, que respete también los valores culturales de la Argentina, que tienen que ver con nuestra religión, con nuestras familias, con una convivencia que ojalá pueda volver a ser pacífica y que la política se ha encargado de romper.

En ese punto, ¿usted preferiría que fuera Patricia Bullrich o Macri quien encarnara esa alternativa?

Patricia Bullrich era la presidenta del PRO. Decidió formar parte de este gobierno porque además hizo de todo, ¿no? Se afilió, se desafilió. Ahora parece que tiene problemas con Karina Milei. Así que no sé qué va a ser del proyecto político de Patricia Bullrich. Hoy está en el gobierno.

Y si me pregunta, Mauricio Macri era muy criticado porque era como que fracasó el cambio, como que nos trajo de nuevo a Cristina (Kirchner). Esto es lo que yo escuchaba, a pesar de que yo pertenecí a ese gobierno y pude trabajar muy bien en materia anticorrupción y lavado de dinero.

Me parece que está teniendo otro valor Mauricio Macri porque obviamente él personifica en parte a ese cambio que intentamos hacer y es el líder que para mí, por naturaleza, debería —no importa cuánto mida— encabezar esa alternativa. Yo digo que a la sociedad hay que crearle la oferta, hay que mostrarle cuál es la oferta, y que no es lo mismo cualquiera a Mauricio Macri encabezando esa alternativa.

Lo que sí veo también es que, como están en juego algunos gobiernos provinciales, la Ciudad de Buenos Aires, cuántos puntos sí, cuántos puntos no, hay un cálculo que se hace que desde mi punto de vista le quita espontaneidad a un liderazgo político que necesitamos que se plante a nivel nacional.

Porque si no, la alternativa la va a generar el peronismo, movimiento político en el que yo no creo porque desde mi punto de vista ha arruinado la causa de la justicia social, porque han hecho negocios, porque se han enquistado, porque hacen crecer el Estado del modo que lo hacen crecer.

Entonces yo generalmente soy muy anti La Cámpora, Massa, Kicillof, el kirchnerismo y todo lo que hay ahí. Creo que tenemos que generar esa alternativa y no la tiene que generar el peronismo, que con el cerebro de Sergio Massa está operando fuertemente para construir esta alternativa.

Me parece que es el más lúcido que pueden tener en ese espacio en este momento. Todo eso son alternativas que va a generar el peronismo para un escenario que desde mi punto de vista va a ser cierto, que es el balotaje.

Entonces, para mí, es la centroderecha liberal republicana la que tiene que generar la alternativa al presidente Milei para fortalecer un rumbo que no es con todo ese pasado que le estoy indicando que quiero dejar atrás.

Soy una de las dirigentes que quiere dejar atrás ese pasado porque si no son ellos los que van a generar el balotaje y está en riesgo, por supuesto, el rumbo de la Argentina.

Fuente: Perfil