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La alta inflación ya no seduce: a los ahorristas solo les preocupa el repago

La difusión de la inflación de mayo, de 5,1%, estuvo en línea con lo esperado. Para economistas, suba de precios seguirá siendo elevada pero mayor rendimiento dejó de atraer inversores.

En las mesas de dinero, el dato de inflación no sorprendió: el 5,1% informado por el INDEC ayer a las 16 estuvo en línea con las proyecciones de diferentes bancos y analistas de la plaza local.

Por ende el impacto en los bonos indexados por el CER será nulo en un mercado mucho más preocupado por la capacidad de pago de la deuda oficial que por la evolución de los precios minoristas.

Sin sorpresas

“El dato del INDEC salió muy en línea con lo esperado. No creo que afecte mucho al mercado dado que no hay sorpresas; en junio estamos esperando arriba de 5% nuevamente”, señaló a El Cronista el economista Fausto Spotorno.  

Para Aldo Abram, “van a tratar de presentar como una desaceleración este dato de inflación: la realidad no es ésa”.

Agregó que “normalmente desde marzo a junio baja la inflación pero eso es por estacionalidad; es posible que tengamos la sorpresa de que junio dé por arriba de mayo. Si bien influirán la suba de precios regulados, la desaceleración no existe”.

Máxima emisión

“El BCRA sigue emitiendo a tasas muy altas, con un gobierno que genera cada vez más incertidumbre lo que afecta la demanda de pesos, entonces estamos apuntando a una inflación del 80% o más en el 2023”, pronosticó.

Las miradas de los operadores se concentraron en la actividad del BCRA para analizar si mantenía el precio de los bonos en pesos para detener así el pánico entre ahorristas con tenencia directa o a través de fondos comunes de inversión.

“El Gobierno está perdiendo aceleradamente el control de las finanzas públicas demostrado por la falta de Presupuesto 2022 y por las recientes intervenciones en los mercados de bonos CER”, señaló a El Cronista el economista Ariel Coremberg.

 Agregó que “la falta de autoridad para controlar las finanzas públicas refleja que el gobierno se ha quedado sin anclas nominales creíbles”.

Agustín Monteverde fue contundente sobre la deuda indexada: “Tasas de inflación tan altas derivan inevitablemente en una indexación generalizada de la economía, por mucho que el Gobierno se niegue a formalizarla de manera normativa.

Es el propio Gobierno el que más ha hecho para generalizar la indexación, colocando a destajo deuda fiscal y cuasi fiscal ajustada por inflación. A estos niveles de inflación -y por consiguiente, de ajuste- vuelven insostenible esa deuda”.

La incertidumbre persistirá. Altos rendimientos, más que seducir, preocupan.

Por Guillermo Laborda-El Cronista