Image default
Economía

Todesca: “La brecha en el dólar no se soluciona con un cambio brutal de timón”

La vicejefa de Gabinete dialogó con Ezequiel Burgo sobre la situación económica. “Inseguridad económica no es no poder comprar US$ 200. Inseguridad económica es perder el trabajo o una disparada en los precios”, dijo Cecilia Todesca.

-Fue una semana mala con el dólar y hubo rumores de todo tipo, ¿cómo sigue el lunes?

-La economía atraviesa una situación muy particular, producto de dos circunstancias. Una, viene de una crisis severa de balanza de pagos donde el parche que su utilizó fue el FMI y luego el cepo. Y la otra es la pandemia. Por un lado entran divisas del superávit comercial y la cuenta corriente, pero por el otro tenemos ruidos en el canal financiero.

-¿Cuándo se verán los resultados de las medidas adoptadas en las últimas semanas?

-No serán esta semana, la próxima o a principios de noviembre. Paciencia.

-¿Pero la brecha del dólar cuándo caerá?

-La brecha no cederá en el corto plazo. Los problemas del mercado de cambios reflejan problemas estructurales y no son las hadas de la confianza las que van a solucionar esto como dice Paul Krugman. La brecha bajará en la medida en que la política económica avance más en los objetivos de mediano plazo. Esa hipótesis de liberalizar el mercado de cambios, de que cada uno puede comprar lo que quiera y que así se dinamizará la inversión no funciona. Es lamentable que no sea así porque nos diferencia de la región.

-Algunos creen que Argentina está ante el dilema de una inflación más alta si devalúa, o una recesión severa si no lo hace, ¿qué piensa?

-Para el que exporta, el que importa, el que tiene que hacer planes de inversión y no sabe cómo calcular el precio del dólar, la situación actual es incómoda. No hay dudas. El tema es que hay que decir la verdad. La brecha del dólar no se va a resolver mágicamente, por un golpe de timón brutal del Gobierno. Si generamos una devaluación fuerte lo que pasará es que los precios aumentarán, el salario real caerá y la economía se contraerá todavía más. Las devaluaciones son contractivas. ¿A alguien le parece que tenemos que contraer el PBI todavía más este año? Creo que no. Lo que pasa es que esta coyuntura se enfrenta con problemas muy de fondo, por ejemplo, exportar más, generar más valor y dar señales de que al mercado en pesos se lo cuide. En esto último venimos con una trayectoria positiva de que si se ahorró en pesos en un plazo fijo se le ganó a la inflación.

-El tema es que el ahorrista en pesos no sólo mirá la inflación sino también la expectativa de devaluación y la brecha dice bastante…

-Es verdad. Pero de los datos de la economía nada sugiere que el tipo de cambio oficial tenga que ir a a $ 145.

-Alguien podría decir que el oficial tampoco está en equilibrio.

-No está retrasado, tenemos superávit comercial y de cuenta corriente.

-Pero con cepo.

-Si todos los argentinos quieren ahorrar en dólares la economía no funciona.

-O que la tasa de interés no es suficiente.

-Nosotros no estamos de espectadores, tomamos medidas. Identificamos motivos por los cuales esta brecha se disparó y sobre ellos actuamos. Pagamos US$ 2.500 millones de deuda mientras negociábamos con los bonistas y arreglamos el tema de la deuda. Los importadores cancelaron más deuda en moneda dura y enfrentamos el tema. La deuda privada en moneda extranjera entre 2015 y 2019 pasó de 10% del PBI a 18%. Hay otros factores que presionan sobre la brecha y seguimos de cerca. Un conjunto de fondos especulativos que había entrado al país para ganar dinero con el diferencial de tasa de interés y tipo de cambio, quedó atrapado con el cepo y presiona sobre el mercado de contado con liqui. El blue contó siempre con la oferta del turismo y hoy no está. Finalmente, y por último, inyectamos liquidez de manera fuerte a través de programas como IFE, ATP y créditos a tasas y plazos distintos, que impactó en la brecha.

-También se reforzó más el cepo.

-Seguro. Las personas están en sus casas y leen en el diario “El Gobierno tomó medidas cambiaras y no podrá comprar US$ 200”. Nadie puede leer eso como positivo. No lo leemos nosotros así. Pero son las condiciones que heredamos y la pandemia. Para mi inseguridad económica no es no poder comprar US$ 200. Inseguridad económica es perder el trabajo o que la contracción de la economía sea mayor por una disparada de los precios. Los desdoblamientos cambiarios, las correcciones del tipo de cambio son discusiones que damos como en cualquier parte de la profesión. Pero cuidado, hay que saber muy bien de qué se habla. La pobreza aumentó 8 puntos porcentuales entre el primer semestre de 2018 y el de 2019. En la pandemia aumentó 5,5. ¿Qué quiero decir? Que la pobreza en la Argentina está explicada por lo que hablábamos al principio, por las devaluaciones y la inestabilidad macroeconómica.

-¿Analizan un desdoblamiento?

-En estas condiciones no baja la brecha.

-¿Qué pasa si las medidas no alcanzan? ¿Analizan nuevas medidas?

-De vuelta: creemos que estas medidas van ir dando resultado, pero no serán esta semana o a principios de noviembre. Todavía tenemos la fuerza como para sostener el mercado porque las medidas las tomamos antes de quedarnos sin un dólar. Tenemos reservas.

-Pero si las reservas netas se calculan en unos US$ 4.500 millones y las líquidas menos de US$ 1.000 millones. Si hay reservas no se pone un cepo y no se corta el dólar ahorro.

-¿Teníamos que bajar la sangría de los US$ 200? Sí; teníamos que hacerlo y pagamos el costo político. Hay reservas disponibles para la recuperación económica y la producción.

-Argentina en 2015-2019 intentó estabilizar con metas de inflación. No le fue bien. El Presidente habló de un acuerdo de precios y salarios en la campaña, ¿en qué quedó?

-La inflación en la Argentina no está determinada sólo por la cantidad de dinero. También, por la puja distributiva. Cuando la economía empiece a pegar la vuelta después de la pandemia, la puja se acentuará. En ese contexto, tenderemos que trabajar sobre el dólar, las tarifas, los salarios y los precios.

-¿Los salarios van a recuperar en 2021?

-Sí. El consumo es el 70% del PBI. Si no se recuperan los ingresos no habría reactivación.

¿Si lo salarios le ganan a la inflación, la economía no vuelve a indexarse y subir los precios?

-El nivel de emisión monetaria del año que viene será más bajo.

-¿No fue un error endurecer del cepo dos días después de que el ministro de Economía dijera que no se modificaría el dólar ahorro? ¿y el Banco Central y Economía anunciando súpercepo y Presupuesto a la vez la misma tarde?

-El Gabinete trabaja muy coordinadamente. Pensamos que hacer dos conferencias distintas, por un lado la de Economía y por el otro lado la del Banco Central, permitiría preguntas específicas de cada área. No se leyó como nosotros lo pensamos. Respecto a Guzmán, el ministro no cree que el cepo sea la solución.

-Pero las medidas fueron en dirección contraria a sus declaraciones en un contexto donde la credibilidad de la palabra del Gobierno está cuestionada. Se habla de que no hay medida que alcance para revertir esto del dólar por la fuerte desconfianza.

-Insisto: no creo en las hadas de las confianza. Si existiesen, a Macri le hubiese ido muy bien. Acá estamos hablando de cuestiones más profundas: si Argentina puede exportar más, dejar de importar algunos productos que podrían producir en el país, bajar la inflación y mejorar la distribución del ingreso.

-¿Y les parece que con esta estrategia cambiaria van a aumentar las exportaciones?

-Si soy productor y tengo la posibilidad de exportar, ¿voy a dejar de vender afuera por la brecha? No creo. Sí puede ser que si soy empresario y me va muy bien, no pueda dolarizar toda mi ganancia. Pero es otra discusión. Producimos en pesos, ahorramos en dólares.

-De vuelta, ¿cuál es el incentivo a exportar así?

-Es enojoso ver que el jardín del vecino siempre es más verde. Es enojoso el planteo de que el que exporta lo haga a una paridad y resulta que hay otra paridad en un mercado más pequeño. Entonces un exportador dice “pero justo yo que exporto gano menos”.

-Al Gobierno se lo acusa de ir para un lado y luego cambiar: la oferta a los bonistas, Vicentin, la ley de Conocimiento, ¿lo ve así?

-Respecto a lo primero son estrategias de negociación. No es importante cuánto ofrecimos al principio y al final, sino que despejamos de intereses el calendario de pagos. En el caso de Vicentin entendimos que había que recuperar ese polo productivo. Cuando accionamos hubo productores en contra y una lectura política de que íbamos por la propiedad privada. Nada que ver con nuestros objetivos. Si la lectura es que cuando el Estado interviene no va a ayudar, entonces damos marcha atrás. A nosotros nos habría gustado que ese polo hoy estuviera trabajando y hoy no pasa.

-¿Por qué el acuerdo con los bonistas no generó frutos?

-Falta todavía el FMI. Pero después de todo son sólo reestructuraciones de deuda. Argentina tiene que producir para pagar esas deudas en tiempo y forma. Ese es el tema de fondo. No hay que confundir la agenda de mediano y largo plazo, que es compleja pero se puede llevar adelante, con los estados de ánimo de una situación difícil como la de hoy. Estamos es una situación álgida y difícil, pero Argentina se recuperará de esa situación.

-¿Qué esperan del acuerdo con el FMI? ¿Qué tiempos manejan?

-Hay que aspirar a un buen acuerdo más que una fecha. Martín Guzmán desarrolló una relación de confianza con Kristalina Georgieva y eso es importante para que se comprendan las particularidades del caso argentino, porque la caja de herramientas tradicional del FMI no va. Lo que no quiere decir que ellos no tengan nada para proponer y que nos sirva. Hay que negociar un buen acuerdo.

-¿Qué es un buen acuerdo?

-Darnos tiempo para crecer y achicando el déficit fiscal.

-¿Se puede bajar el déficit si casi el 60% del gasto es inflexible?

-Dependerá de la velocidad de la recuperación, de la recaudación, pero sin duda es un tema a seguir para adelante.

-¿Qué tipo de acuerdo pedirá la Argentina, un stand by o de Facilidades Extendidas?

-El stand by parece difícil porque son acuerdos de mas corto plazo y Argentina necesita pagar una deuda de US$ 44.000 millones. Facilidades Extendidas da más plazo y pide más condicionalidades. Quizá podamos ponernos de acuerdo en esas condicionalidades que el FMI suele pedir o el organismo a lo mejor esté pensando en negociar algo distinto, no lo sabemos todavía.

-¿Cuándo Argentina bajará la inflación a niveles cercanos a un dígito?

-Será muy lento. Pero es clave hacer política de ingresos, dialogar con los sindicatos y ser claros en la trayectoria que tengan las tarifas y el tipo de cambio. Será un trabajo complejo pero es el que hay que hacer.

El papá que la adoptó y la hizo economista

Cecilia Todesca cuenta que es economista por su papá, Jorge Todesca. “Me crié con mi papá escuchando la radio a la mañana y diciéndonos a mí y a mis hermanos ‘cállense la boca que no escucho’”. Su papá, que falleció este año, fue un economista y político. “No hay duda de que soy economista por él”, dice Todesca con los ojos llorosos.

La historia de la vicejefa de Gabinete es así. El papá biológico, el sociólogo Luis Bocco, era de la organización Montoneros y fue asesinado en 1975 en la llamada “Masacre de Campana”. Su mejor amigo era Todesca que en los ‘70 estaba en el peronismo revolucionario. Acordaron que si él caía en combate, su mejor amigo tendría que cuidar a sus dos hijos y a su mujer. Todesca cumplió con su palabra y formó pareja con Alicia, la mamá de Cecilia, que tenía 4 años cuando mataron a su padre biológico. Pasó su infancia en el exilio, en México.

“En la mesa de casa se habló siempre mucho de economía y política. Mi viejo era una persona muy apasionada a la hora de hablar de economía y política. Discutíamos mucho, pero no es cierto que no coincidíamos en nada”, recuerda Todesca.

De 1,70 de estatura y flaca (dice que una de las cosas que más disfruta es “la comida”), esta funcionaria clave de Alberto Fernández recuerda “conversaciones de economía muy profundas con mi viejo. Las charlas de política sí fueron más álgidas”. Sobre todo en la época en la que Todesca trabajó en el Banco Central durante la gestión de Mercedes Marcó del Pont. Su papá, que ya había sido viceministro de Economía de Jorge Remes Lenicov, dirigía su consultora (Finsoport), y era uno de los economistas de la city más filosos con el kirchnerismo y lo que sucedió con el Indec. Años más tarde fue designado como titular del organismo. “Era una máquina de trabajar”.

-¿Qué te produjo cuando fue citado por Mauricio Macri para ir al Indec?

Me puso muy contento por él. Sabía del sector público, de economía, de política, era un tipo firme y era bravo. Macri ahí se anotó un punto y no lo digo porque haya sido mi papá. Se hizo un esfuerzo muy grande en ese frente y el gobierno anterior tuvo mucho que ver. La confiabilidad de las estadísticas es la base para hacer políticas públicas.

A Todesca la rodea la economía. Casada con Martín Abeles, director de la oficina de Buenos Aires de la CEPAL y ex viceministro de Economía de Cristina Kirchner. Ambos estudiaron economía en la Universidad de Buenos Aires y luego en Estados Unidos. Y su mentora es otra economista, Marcó del Pont, hoy a cargo de la AFIP (“Ella y Arturo O’Connell son dos personas y economistas que admiro”).

En estos meses Todesca trabajó desde la Jefatura de Gabinete en los números y alcances de las ayudas presupuestarias por la pandemia. Los programas de transferencias como el IFEo ATP, más las garantías a los créditos, estuvieron bajo su órbita.

– ¿Habrá IFE 4?

“Estamos discutiéndolo. Tenemos un ojo puesto en la cuestión sanitaria, nos preocupa el Interior del país y ver si habrá suspensión de trabajadores allí por la pandemia. Si las hay el IFE cobra sentido.

La pregunta es dónde es mejor o es más efectivo ese dinero. Si lo pandémico está muy presente, hay motivos para seguir con el IFE 4. Si hay una recuperación en lo sanitario, sería mejor poner esa plata en inversión pública. Estamos entre esas dos opciones. En el medio analizamos medidas para los más jóvenes”.

Itinerario

Cecilia Todesca Bocco estudió economía en la Universidad de Buenos Aires y políticas públicas en la Universidad de Columbia, en Nueva York. Se desempeñó en el Banco Central durante la gestión de Mercedes Marcó del Pont. En los últimos años, se incorporó al Grupo Callao, donde Alberto Fernández se rodeó de personas hoy integran su Gabinete como Santiago Cafiero y Matías Kulfas, entre otros. Actualmente es la vicejefa de Gabinete y es una de las funcionarias que más elogian los ministros de Fernández en estos meses.

Al toque

Una serie River Una película “El Gran Lebowski” Un lugar Mi casa y México Una persona que admira Vilma Ibarra Un placer Comer Un libro “Bajo este sol tremendo” y “Conversación en la Catedral” Una bebida Vino tinto Una comida Pastas Un prócer Manuel Belgrano Un líder Alberto Fernández Un recuerdo Viaje en casa rodante con amigos de la infancia en México Un sueño Que Argentina se ponga de pie y permanezca firme Un proyecto Una sociedad más justa

Leave a Comment

escort bayan bayan escort pornhub türk porno hd porno sikiş hikayeleri travesti porno bayan escort escort bayan bayan escort casino