El actor, que hoy brilla en Monzón, la serie, contó cómo cambió tras haberse curado de un tumor maligno.
Gustavo Garzón fue diagnosticado con cáncer de lengua hace un poco más de diez años. Después de someterse a un tratamiento médico, el actor logró recuperarse y pudo volver a retomar su vida y sus compromisos laborales. En medio de su destacada participación en la serie “Monzón”, confesó el aprendizaje que le dejó haber atravesado la enfermedad.
En una charla con Pronto, Garzón se refirió al tema y contó qué aprendió del mal momento que tuvo que pasar: “Me cuido principalmente de los problemas emocionales, que son los que más pueden complicarme la salud”.
“Hoy intento no preocuparme de más y tener la vida más acorde a mis gustos y mis deseos, y pasarla lo mejor posible. No tener relaciones tóxicas de ninguna índole y aceptar lo que la vida me da, no enojarme con las situaciones adversas sino intentar superarlas. Ahora me siento muy tranquilo y en paz y si me enfermo no será porque me hago mala sangre”, aseguró.
Asimismo, el actor de la serie “Monzón” contó qué otras actividades realiza para sentirse bien: “Hago terapia, la cual para mí es muy importante. Y yoga, ejercicio. Me cuido todo lo que puedo, tampoco soy perfecto, pero intento comer saludable y llevar la vida lo más sana posible”.
Padre de Juan y Mariano, los gemelos que tuvo con Alicia Zanca, Gustavo Garzón se apoya en sus hijos para sobrellevar la ausencia de la reconocida actriz, quien murió hace casi siete años tras una larga lucha contra un cáncer de colon.

