Guaraní, Brasil y Argentina

La importancia de la carta de intención firmada por el ministro de Defensa Jorge Taiana y su par brasileño Mauro Vieira para la adquisición de 156 “vehículos de exploración ligera”, que serán utilizados por el Ejército argentino. 

La reciente cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) celebrada en Buenos Aires brindó acuerdos diversos a sus participantes en el marco de una revitalización, que tuvo la presencia del Brasil de Lula como gran reincorporado a la más grande organización latinoamericana creada hasta el presente.

En el marco del encuentro multilateral hubo acuerdos bilaterales de la mayor importancia, por ejemplo, entre Argentina y Brasil. Entre los convenios suscriptos hubo uno que no estuvo en el primer lugar informativo pero que resultará de enorme importancia en el futuro inmediato: la carta de intención suscripta por los ministros de Defensa de Brasil, Mauro Vieira, y de Argentina, Jorge Taiana para la compra por parte de Buenos Aires de 156 unidades del vehículo de combate blindado a rueda “Guaraní 6 x 6” producido en el vecino país.

El “Guaraní 6 x 6” es construido por el Ejército de Brasil y la empresa Iveco y cuenta con la particularidad de que partes del mismo son fabricadas por la planta de esta empresa italiana situada en la ciudad de Córdoba.

A esta característica de producción conjunta, se suma en el acuerdo el pacto para transferir tecnología para el progresivo incremento de la fabricación de partes en la Argentina; el imprescindible soporte logístico y la atención para el adiestramiento de tripulaciones y personal técnico.

Pero, ¿que es un “Guaraní 6 x6”? Vulgarmente sería considerado un “tanque”, pero se diferencia de éste en que es un “vehículo de exploración ligera”, mucho más veloz que aquél, dotado de ruedas de goma a diferencia de las orugas con las que están equipados aquellos decisivos instrumentos bélicos. La “exploración” advierte a la conducción de las características, condiciones y volumen del oponente.

El Guaraní posee un peso de 16.700 kg, una longitud de 6,9 metros, un ancho de 2,7 m. y una altura de 2,34 m. Está armado con un cañón de calibre de 30 mm., un lanzagranadas, y una ametralladora de 12,7 mm., entre otros elementos. Su motor de 22,8 caballos de fuerza le permite alcanzar una velocidad máxima de 90 km/h y está dotado de una autonomía de 600 km. Puede ser equipado con 6 u 8 ruedas, alineadas 3 ó 4 por cada flanco.

La tripulación es de tres integrantes destinados específicamente a su desplazamiento (el comandante, un conductor y un artillero) y otros ocho como personal de tropa para operar en el terreno. El Ejército argentino posee en este rubro el vehículo de fabricación francesa Panhard, que fue el único blindado que operó en 1982 en Malvinas. El Guaraní está dotado de visión nocturna y un moderno sistema de comunicaciones.

Según informó el Ministerio de Defensa, de los 156 Guaraní que comprará Argentina a Brasil 120 serán para Transporte de Personal (VCBR-TP) dotados de una torre ametralladora; 27 vehículos de Combate de Infantería (VCBR-CI) con torre cañón y 9 vehículos Puesto Comando (VCBR-PC).La interoperabilidad de los dos Ejércitos mejorará con la dotación de vehículos similares.

La progresiva producción conjunta de medios militares entre Brasil y Argentina continúa un proceso que también se desarrolla en el plano aéreo con la fabricación en la planta de FADEA en Córdoba de partes para el avión de transporte militar que genera Brasil.

Otros países latinoamericanos podrían adquirir estos equipos, incrementando la autonomía para la Defensa común y aunque la CELAC no posee –todavía- una estructura como el Consejo de Defensa Suramericano (CDS) de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), su perspectiva está abierta para el futuro.

El paso dado con la “carta de intención” de compra de los Guaraní implica uno concreto en el desarrollo de la real y existente política de Defensa del gobierno del presidente Alberto Fernández.

Por Jorge Luis Bernetti – Telam