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Giorgia Meloni: “Hermanos de Italia es el partido de los conservadores italianos”

En una entrevista con Télam, la líder de la fuerza conservadora y nacionalista Fratelli d’Italia, Giorgia Meloni dialogó sobre la posibilidad de convertirse en la primera premier mujer de la historia de Italia, a la cabeza de una coalición que también integran la Liga de Matteo Salvini y Fuerza Italia de Silvio Berlusconi.

Giorgia Meloni, líder de la fuerza conservadora y nacionalista Fratelli d’Italia (Hermanos de Italia), que encabeza todas las encuestas de cara a las elecciones del próximo 25 de septiembre, se definió en entrevista con Télam en Roma como parte de una “derecha de Gobierno, moderna y occidental” y afirmó que no busca “rupturas con Europa” sino que quiere “poner las necesidades de sus ciudadanos en el centro”.

Meloni (Roma, 1977), que podría convertirse en la primera premier mujer de la historia de Italia, a la cabeza de una coalición de derecha que también integran la Liga de Matteo Salvini y Fuerza Italia de Silvio Berlusconi, calificó a América Latina como un “socio estratégico” de su país, aunque advirtió sobre un supuesto “expansionismo” chino en la región.

Considerada por expertos como parte de una “derecha nacionalista”, no oculta sus propuestas para favorecer la llegada solo de los inmigrantes “que realmente tienen derecho a la protección humanitaria” y contener al resto en suelo africano o de dejar “al mercado” la tarea de “producir riqueza”.

Con Meloni encabezando todos los sondeos, sus socios de coalición ya definieron públicamente que quien tenga más votos quedará en pole position para recibir el encargo del presidente Sergio Mattarella para la formación del nuevo Gobierno.

En las elecciones del 25 de septiembre se elegirá a 400 diputados y 200 senadores, que luego deberán votar un premier para reemplazar a Mario Draghi, quien tras un año y medio de Gobierno renunció a mediados de julio pero se mantiene a cargo de la “administración ordinaria” de la gestión.

Durante los últimos cinco años, la fuerza de Meloni fue la única que no integró ningún Gobierno: ni los dos de Giuseppe Conte (primero con la Liga y el Movimiento Cinco Estrellas y luego con el Cinco Estrellas y el Partido Democrático), ni el Ejecutivo de Draghi, de “unidad nacional”, con todos los grandes partidos menos Hermanos de Italia (HdI).

Italia, que nunca ha tenido una premier mujer, ha visto pasar 67 gobiernos en sus 76 años como República, con una duración promedio de apenas 13 meses.

-Télam: Usted ha sido caracterizada como ultraderechista, posfascista, ultraconservadora. ¿Cómo se define?

-Giorgia Meloni:
 Estas son las definiciones que la izquierda italiana da de nosotros, especialmente en la campaña electoral, y que el circuito mediático de izquierda relanza sin profundizar demasiado. Hermanos de Italia es el partido de los conservadores italianos, una derecha de Gobierno, moderna y occidental.

-T: Puede convertirse en la primera mujer premier de Italia. ¿Cuál es su relación en general con el feminismo italiano?

-GM: 
En general no me gustan los “ismos”, que muchas veces llevan consigo una carga ideológica que aleja la solución de los problemas. Además, hoy en día en el mundo del feminismo italiano, históricamente ubicado en la izquierda, hay un debate abierto sobre muchos temas. Por ejemplo, sobre el alquiler de útero y sobre el riesgo de que cierto enfoque de la temática LGTB acabe penalizando a las mujeres. Pero también hay discusión sobre cómo relacionarse con la hipótesis de la primera mujer premier en la historia de Italia, una mujer no izquierdista. Lo que me interesa es promover políticas de conciliación familia-trabajo y apoyar la maternidad: lo que yo me pude permitir, y por eso me considero una privilegiada, debe convertirse en norma para todas las mujeres.

-T: ¿Qué relación propone con Europa, tanto económica como políticamente?

-G: 
Primero la pandemia y ahora la guerra nos han demostrado que la Unión Europea no estaba preparada para shocks de esta magnitud. Y no lo hizo porque en las últimas décadas ha crecido la dimensión financiera y burocrática de la Unión sin que haya crecido al mismo ritmo la dimensión geopolítica y militar. Las políticas de Bruselas han favorecido la deslocalización de muchas industrias europeas y el alineamiento de las cadenas de valor; además, la ideología verde nos ha relegado a la dependencia del gas ruso. Ahora necesitamos cambiar este enfoque rápidamente, volviendo a poner en el centro las necesidades de los ciudadanos europeos. Debemos comenzar con una fuerte respuesta a la crisis energética porque demasiadas de nuestras empresas corren el riesgo de detenerse, con consecuencias sociales muy graves.

-T: ¿Qué margen ve para poder hacer propuestas más duras pero que no sean vistas como gestos de ruptura?

-GM:
 Hermanos de Italia es parte fundamental de los Conservatorios Europeos, que tengo el honor de presidir. Una familia política histórica perfectamente integrada en los mecanismos democráticos de la UE, que hoy expresan los primeros ministros de Polonia y República Checa. No queremos rupturas con Europa sino devolver a Italia al papel que se merece a nivel europeo e internacional para garantizar que el proyecto europeo no sea solo una conversación a dos entre Francia y Alemania, sino que crezca de una manera más equilibrada respetando las competencias nacionales, así como aportar nuestras ideas a algunos pasos muy importantes para el futuro de Europa, como la reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y la puesta en marcha de la transición digital y ecológica, que nos gustaría que fuera más gradual y atenta a las consecuencias económicas y sociales.

-T: ¿Qué vínculo imagina con América Latina en caso de llegar al Gobierno?

-GM: 
Para nosotros, América Latina es un socio estratégico: nos une un vínculo histórico y cultural único y una importante relación económica. La guerra en Ucrania no se trata solo de la integridad territorial de Kiev, sino que es un intento de subvertir el orden global contra Occidente, en beneficio de Rusia, China y otras potencias antidemocráticas. Esto también debe quedar claro en América Latina. El expansionismo chino también echa raíces en su continente, decenas de millones de latinoamericanos viven bajo dictaduras despiadadas, desde Cuba hasta Nicaragua y Venezuela. En cambio, queremos que América Latina siga siendo una parte integral de Occidente y naciones como Italia, con el centroderecha en el gobierno, podrán hacer mucho en esta dirección. Creo que es la misma esperanza de millones de italianos con doble nacionalidad que viven en ese maravilloso continente.

-T:¿Cuáles son las propuestas económicas de su fuerza?

-GM: 
Ahora necesitamos liberar la fuerza de nuestra economía, apoyar a las empresas y familias contra el encarecimiento de la energía, reducir los impuestos sobre el trabajo para aumentar el poder adquisitivo, reducir la burocracia para relanzar las inversiones, crear infraestructuras tangibles e intangibles, invertir en políticas familiares. Nuestro gobierno podrá hacerlo porque las fuerzas de centroderecha comparten valores y programas y ya gobiernan juntas en quince regiones.

-T: ¿Qué papel imagina para el Estado en la gestión de la economía y las empresas públicas?

-GM: 
El Estado debe desempeñar un papel central en la definición de opciones estratégicas y luego dejar la tarea de producir riqueza al mercado. Las redes de infraestructura deben ser de propiedad pública y su gestión debe estar abierta a particulares competidores. Las empresas estratégicas nacionales deben ser protegidas de adquisiciones hostiles, mediante el fortalecimiento de una herramienta como la denominada acción de oro. Al mismo tiempo, se debe aligerar la presencia del Estado en el día a día de las empresas, especialmente medianas y pequeñas, y de los profesionales: los impuestos y la burocracia matan a la empresa y al trabajo que queremos liberar.

Por Hernán Reyes Alcaide – Telam