Con el foco puesto en la producción y la unidad, el expresidente mueve las fichas del tablero provincial para 2027 y propone una alternativa por fuera de los partidos tradicionales.
El expresidente de la Nación y exgobernador bonaerense, Eduardo Duhalde, reapareció en el escenario político con el lanzamiento de su Movimiento Productivo Argentino como partido político. En un diálogo con Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190) , el histórico dirigente peronista analizó con severidad la gestión de Javier Milei, marcó distancia de Axel Kicillof por su falta de “cuna bonaerense” y pateó el tablero de la interna peronista al bendecir a sus dos candidatos favoritos para sucederlo en la gobernación de la Provincia de Buenos Aires en 2027: Julio Alak y Jorge Ferraresi.
Con un discurso centrado en el desarrollo, el fin de la polarización y la caducidad del sistema de partidos tradicionales, Duhalde aseguró que su nuevo espacio busca fusionar las vertientes históricas del justicialismo y el radicalismo, y vaticinó un ambicioso piso electoral para los próximos comicios: “Estoy convencido de que vamos a sacar por lo menos el 50% de los votos”.
Eduardo Duhalde es abogado, fue presidente de la nación Argentina entre 2002 y 2003 por la aplicación de la Ley de Acefalía. Ocupó la vicepresidencia de la nación durante el primer mandato de Carlos Saúl Menem, aunque renunció a este cargo en 1991 para asumir como gobernador de la provincia de Buenos Aires en representación del Partido Justicialista, posición que desempeñó hasta finalizar su segundo mandato en 1999.
Y obviamente presidente en el año 2002, ¿no?, que es lo más importante. ¿Cómo le va, Eduardo? Jorge Fontevecchia lo saluda tanto tiempo. Un gusto hablar con usted nuevamente.
Encantado, encantado de saludarte y agradecido de que me hayas querido comunicar, aunque no pudimos hacerlo como queríamos. Pero ya que vos me invitaste, iré a visitar.
Con mucho gusto, con mucho gusto. Y cuénteme de su prolífica producción de libros. Lo vi presentando uno hace muy poquito.
Sí, en realidad no es nada bueno que yo no haya entendido el tema de las redes cuando correspondía y se me dio por escribir libros, ¿no? Y bueno, escribía libros y después, como la gente no lee, reducía los libros. De cada uno tengo el libro de 200 páginas, por ejemplo, y la reducción de pocas páginas, 30 o 40 páginas. Pero realmente eso no es bueno; eso tiene que ver con mi incapacidad por haber entendido a tiempo el tema de las redes. A tiempo no, porque todavía hoy el tema de las redes me resulta dificultoso. Nos pasa a los viejos eso, ¿no? Les pasa a los viejos. En cambio, los chicos, mis nietos, ellos saben todo de estas cosas y yo la verdad que no.
Y usted, Eduardo, usted le asigna al menor manejo de las redes, y a la posición de las redes y el menor manejo en general, no solamente sobre usted sino sobre todo el peronismo, ¿el triunfo de Milei en 2023?
El triunfo de Milei tiene, a mi criterio, los errores cometidos por quienes hemos gobernado, ¿no? Quienes hemos gobernado hemos cometido errores, errores. En definitiva, la gente, bueno, no quería votar partidos, cosa que hoy es absolutamente así. Los que creen que pueden andar con el justicialismo no entienden a la gente. La gente no vota partidos, y sobre todo no los vota porque hemos hecho muchas macanas, ¿cierto? Pero por eso estoy… empecé ahora, pero ya he creado el Movimiento Productivo Argentino como partido político, cosa que hicimos en el 2001 con el expresidente y gran persona, ¿no? Lo hicimos, sí, en junio del 2001, el primer Movimiento Productivo, no como partido sino simplemente Movimiento Productivo, a solicitud de él. Porque ahí se dio cuenta, en una reunión que tuvimos y que me invitó él con una cantidad grande de empresarios radicales, que se había terminado la convertibilidad. Y bueno, entonces, preocupadísimo, me dice: “¿Cómo podemos ayudar a nuestro presidente?”. Y lo intentamos haciendo el Movimiento Productivo, pero él ya estaba… ya entendía, ya no firmaba, no entendía. Recuerdo que salió en todos los medios. Un día invitamos a diez personas… invitaron a diez personas, entre ellos yo, y vino él a un lugar de la Iglesia. Y bueno, caminaba y saludaba dos veces a los mismos.
Estaba perdido, pobre. Y en un momento salió a la calle, sabían que estaba él, la gente se había juntado y le tiraron… estaba una verdulería, le vaciaron la verdulería al pobre hombre. De eso se lo pagaron y tuvo un momento muy feo, muy malo, ¿no es cierto? Pero bueno… y después con eso mismo me tocó a mí implementar en el 2002 las ideas de la producción, las ideas de la producción en un país que tiene unas posibilidades extraordinarias, productivamente hablando. Y además, Jorge, como sabés, el justicialismo tiene como ícono al trabajador, y Perón era un asta raro: hay que trabajar, trabajar y trabajar; hay que producir, producir y producir; de casa al trabajo, del trabajo a casa. Cuando vuelve después de 18 años, cambia y dice que cada argentino produzca el doble de lo que consume, porque la situación estaba peor, ¿no?, económicamente. Y bueno, esa ha sido mi vida: ocuparme de la producción. Soy un desarrollista y me he dedicado siempre al tema de producción. El primer ministro de la Producción fue Carlos Brown en la Provincia, cuando asumimos en el 90-91, y el primer ministro de la Producción nacional fue José Ignacio de Mendiguren, me lo sugirió también don Raúl Alfonsín, ¿no?
Y dígame, Eduardo, usted dijo esto de mencionar que los partidos políticos ya no son más sujeto de voto, sino directamente el candidato. Usted dijo en 2023, textualmente le leo: “El justicialismo no está en condiciones de gobernar”. En 2027, ¿cómo ve las posibilidades del justicialismo de gobernar? ¿Cómo ve a Axel Kicillof? ¿Cómo percibe la interna entre él y parte de los más cercanos a la expresidente Cristina Kirchner?
Yo no sé si te has enterado que he creado el Movimiento Productivo Argentino, primero en la provincia de Buenos Aires, como partido político. Una cosa distinta, como partido político. Y estoy recorriendo, empiezo ahora el 4, 5 y 6 del mes que viene las quinta y sexta secciones electorales, y a partir de ese mes a recorrer lugares de la provincia. Bueno, es esa la idea. La idea es repetir lo que hicimos y que fue bueno hace 16 años, y también con lo mismo, ¿no?: radicalismo y justicialismo, radicalismo y justicialismo. Yo, cuando voy invitado por un intendente justicialista, le digo que yo no voy a reuniones de un subpartido. Yo soy justicialista, sí lo soy, pero quiero que haya gente de otros partidos y saber que lo más importante que tenemos los argentinos es eso: que somos argentinos, no tenemos que pelearnos más. La idea de la pelea es una idea absurda, como para mí es absurdo el tema de los partidos políticos. Absurdo. Digo esto y es difícil explicarlo sin poder mostrarte el video, pero esto lo hacía cuando asumí como gobernador. Estaba la Asamblea Legislativa y les digo: “Quiero decirles que no vengo a gobernar por un partido ni por un frente partidario. Yo descreo de la idea de oficialismo y oposición”. Es una idea muy antigua de un sistema que tiene que ir cambiando. Todos sabemos que los partidos políticos son muy recientes en la vida de los pueblos, 500 años más o menos, 600 años, y siempre nacieron para pelearse. Dos partidos, y cuando ya hay dos partidos es para enfrentarse. Generalmente, cuando gana uno, le echan la culpa de todo lo que ha pasado mal en el país al otro, y en eso ya es hasta ridículo, ¿no?
Permítame ir a la provincia de Buenos Aires, donde usted es probablemente el mayor experto y con más horas de vuelo conocedor de ese territorio. Escucho a personas del peronismo decir que es muy difícil ganar un balotaje en 2027, pero es mucho más fácil ganar la provincia de Buenos Aires, donde no hay balotaje. Incluso escucho a gente cercana al PRO, al ex Juntos por el Cambio, decir que la provincia de Buenos Aires está perdida, que la gana el justicialismo. ¿Cuál es su visión de este pronóstico? ¿Usted cree que sí, que el próximo gobernador que suceda a Axel Kicillof también será del, no sé, pamperonismo, para llamarlo de alguna manera?
No, hablar de lo que creo de eso me parece imposible. Quiero aclarar a los oyentes que las pocas cosas que yo he aprendido, porque son muy pocas… la que más he aprendido, porque soy profesor universitario de esa materia, es la gobernanza: cómo se gobierna y cómo se llega a gobernar. Por ejemplo, si puedo darte un ejemplo, cuando asumo estábamos todos cansados, eran las seis de la mañana, y les digo antes de irnos: “Quiero decirles una cosa, el que habla mal de los gobiernos que se fueron, roja directa. Yo no tengo otra, roja directa. Y ni vuelvan, porque no acepto que se hable mal de los anteriores”. Porque lo que necesitamos es eso. Necesitamos los argentinos, así como somos para el fútbol, que estamos todos juntos y que llamamos la atención en el mundo por cómo nos movilizamos, que nos movilicemos también por la unión de los argentinos. Es lo que necesitamos. A mí qué me importa que amigos míos, que han estado toda la vida, ahora estén apoyando al Gobierno. No es que no me importe, pero tienen todo el derecho. Acá se enojan porque una persona cambia de fuerza política. Y bueno, eso me pasó con mi canciller, cómo se llamaba… se me va el nombre, que era de la provincia de Buenos Aires…
Con Ruckauf, con Ruckauf.
Ruckauf, sí, con Ruckauf. Miren la importancia y la honestidad de Ruckauf, que la quiero destacar. Ruckauf no permitía cuando elegía él a un diputado nacional, por ejemplo, para que ocupe un cargo en el Gobierno; él lo obligaba a que renuncie. Obligaba a que renuncie. Cuando yo lo invito, en un gobierno que no tenía ninguna posibilidad, por lo menos para la gente, para los medios, para todos, de mantener su tiempo, le dije: “¿Me acompañás?”. ¿Y qué hizo él? renunció. Venía por un gobierno que duraba dos días según todos, y renunció a gobernador. La honestidad de un hombre. Y yo siempre lo recalco porque es un ejemplo de honestidad lo que hizo mi amigo. Y ahora está, obviamente, apoyando a un gobierno, y no me parece bien ni mal, tiene todo su derecho.
¿Y a usted qué le parece este Gobierno? ¿Cómo lo ve?
Mal, lo ve mal… lo veo mal. Mire, un gobierno… siempre digo lo mismo, ¿no? Qué es lo que hace usted en su familia, o sus hijos en su familia, o mi familia: lo primero que hace es cuidar a los hijos. Un gobierno que no cuida a los niños, que permite una mortalidad infantil impresionante en relación a lo que pasa en Europa, es porque se gobierna mal. Lo primero que tienen que hacer los gobiernos es ocuparse de los niños, inocentes de toda inocencia. Y bueno, es lo que he hecho toda mi vida, toda mi vida ocupándonos de eso. Primero en el municipio, si puedo contar si hay tiempo…
Dígame.
Bueno, asumo la primera vez y nos dimos cuenta de que había comunidades para todo, menos comunidades para gobernar, y armamos una comunidad. Pero cuando estábamos armando, vimos que los militares que se habían ido habían dejado… habían comprado y entregado muchos “angelitos”, así les llamaban. Eran los cajoncitos de muerto, los féretros que le entregaban a la gente que había fallecido. Eran tantos que nos pareció un acto de corrupción, y no era un acto de corrupción. Sacamos los certificados de defunción y morían en verano generalmente de diarrea estival, y en invierno de bronquiopatías. Y todos sabemos que no son enfermedades mortales. Y mi ministro de Salud, o secretario de Salud en los municipios, me dice: “No, Eduardo, están muriendo de desnutrición”. “¿Cómo de desnutrición?”. “Sí, están muriendo de desnutrición”. El cuerpo desnutrido de un chiquito muere por este tipo de enfermedades. Y nos juntamos todos no en un Concejo Deliberante, porque no trabajábamos así, todos juntos trabajábamos, y decidimos suspender toda la obra pública. Se vencía la recolección de residuos, que es uno de los gastos más grandes que tienen los municipios, y decidimos levantar la basura nosotros. Pero todo el dinero, todo el dinero, estaba destinado a comprar medio litro de leche, unos sachets especiales, y un huevo por chico por día, y otros remedios que había que cambiar también. Y pudimos bajar esto.
Este Gobierno hace todo lo contrario de lo que usted está diciendo que hizo.
Pero claro. Pero no solo este Gobierno; no se ocupan prioritariamente de lo que tenemos que ocuparnos. Es un sentido común tan elemental. En ese momento que nos fijamos, en España no había mortalidad infantil, únicamente la mortalidad era por accidentes, y a nosotros se nos iba una cantidad de chicos. Bueno, en dos años logramos tener menos mortalidad infantil que la Capital Federal y recibimos el primer premio internacional, que nos puso contentos.
Y Eduardo, su disidencia respecto del Gobierno nacional queda clara. ¿Cuál es su visión sobre el gobierno bonaerense, sobre Kicillof como gobernador de la provincia de Buenos Aires y como candidato a presidente en 2027?
Tiene muchas dificultades, no conoce la provincia como la conoce un bonaerense… Desgraciadamente hubo pocos bonaerenses últimamente como realmente bonaerenses. Bueno, es un tema que tenemos que modificar en la Constitución: para ser gobernador de la Provincia se tiene que ser nativo provincial, a mi criterio, y no haber tenido ningún cargo electivo en ningún otro lado. Y bueno, yo no quiero hablar mal porque la verdad es que hace lo que puede este hombre, y tiene enormes dificultades, enormes dificultades de dinero, de problemas. Pero lo que sí tiene fama, y yo coincido porque la verdad que nunca me probaron lo contrario, es que es una persona muy honesta.
¿Quién le gustaría que fuese gobernador de la provincia de Buenos Aires en 2027?
Hay dos o tres, que queda mal que yo…
Dígame
Uno es el intendente de Avellaneda…
Jorge Ferraresi
Otro es Julio… Julio Alak, y hay otros. Al intendente de Avellaneda lo eligió el gobernador de la provincia de Buenos Aires como candidato. Y la verdad es que es un buen intendente, ¿no? Y Julio Alak es amigo mío y estoy trabajando con él, porque en realidad al de Avellaneda le mandé a decir estos días que si él ingresa al Movimiento Productivo, obviamente tendré que también invitarlo a hacer campaña por él. Pero la verdad es que no hay tantos como uno cree con experiencia. Lo que sí creo es que tienen que ser experimentados, que tienen que haber sido por lo menos intendente. En el caso de Alak, cinco veces fue intendente de La Plata, de la capital, y en el caso de Avellaneda también ha sido dos o tres veces intendente y con buen resultado.
O sea, le ofreció usted al intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, también sumar su candidatura a gobernador por su propio partido…
Por nuevo partido que hemos creado.
Exacto
Sí, y el 6, 7 y 8 creo que empezamos a recorrer la provincia. En este caso vamos a la quinta y sexta secciones electorales, y se está juntando mucha gente se está juntando y anotándose. Y la verdad que yo creo, estoy convencido de esto —algo entiendo—, que vamos a sacar por lo menos el 50% de los votos emitidos por el entusiasmo que despierta la idea del trabajo y la producción en un país.
O sea, usted entonces, con eso que yo le contaba que dice la gente del PRO de que la provincia de Buenos Aires desde las perspectivas de ellos está perdida, aunque hagan una alianza con La Libertad Avanza, dado que no hay balotaje, va a ganar el peronismo.
Yo creo que va a ganar el Movimiento Productivo Argentino, no el peronismo.
Está bien.
No, no, pero no es lo mismo. No es lo mismo porque si nos permitieran, como nos permitieron hace 16 años, tendrían los escuditos justicialista y radical. El Movimiento Productivo Argentino se hace en base al partido histórico más viejo, que es el radicalismo, junto con el socialismo y el justicialismo, ¿no? Y la verdad es que yo creo en la unión, en la unión de los argentinos. Por esa razón es que yo nunca me he peleado.
¿Y quiénes serían, Eduardo, los radicales que lo acompañarían, que juntarían la tradición radical con la tradición peronista en la provincia de Buenos Aires? ¿Qué radicales integran su Movimiento Productivo?
Lo que pasa es que no puedo nombrarlos sin haber hablado con todos, queda mal, ¿no? Pero bueno, el hijo de Alfonsín está entre nosotros, con ellos, no con nosotros, y estamos hablando. Lo que pasa es que empecé hace muy poco. ¿Saben cuándo empecé a hablar de estas cosas? Hace dos días. Dos días.
Estamos siendo bien oportunos.
En este momento yo sé que de los 20 amigos míos más de toda la vida, habrá tres o cuatro que creen en lo que yo estoy diciendo, pero también puedo decirte que dentro de un mes van a creer todos porque yo sé… es lo que entiendo, es lo único que entiendo realmente bien: el tema del desarrollo, el tema de la producción y el tema de cómo se gobierna.
Entonces le propongo lo siguiente. Dado que empezó justo hace dos días, está proponiendo juntar al radicalismo y lo que era el radicalismo y el peronismo, y apoyar e impulsar la candidatura de Ferraresi. Le propongo venir al piso, ya que empezó hace dos días, y cuando lo tenga un poco más claro venir acá al estudio. Lo invitamos en un par de semanas para que nos avance en esa idea. ¿Le parece bien?
Sí, pero quiero que quede claro. Yo empecé con Julio Alak, que es el primero que dijo que sí, y ahora como el gobernador ha nombrado a Ferraresi, y creo que no le ha errado, es un hombre muy capacitado. No sé si él va a estar de acuerdo. le mandé a hablar estos días. Lo mismo que no he hablado con el gobernador, pero no es porque no haya querido, sino porque recién empiezo ahora. Hasta hace una semana yo no hablaba ni por teléfono con los periodistas. Entonces es muy reciente esto, muy reciente.
Bueno, por eso le propongo en un par de semanas. Yo lo voy a ir siguiendo, lo vamos a ir llamando de la producción para cuando usted esté listo en un par de semanas. Ahora, no puedo terminar este reportaje sin preguntarle ya no por la provincia de Buenos Aires, sino por su cuna, ¿no? ¿Cómo ve lo que está pasando con Insaurralde y lo que era Lomas de Zamora?
Yo soy de una época distinta que él. Yo no tengo amistad con él, nunca la tuve. Sí con dos o tres hijos de él, muy buena gente, están por televisión habitualmente. Obviamente nadie les dice nada, pero están, y ahora están en el Mundial, que son muy buena gente, ¿no? Con él no he tenido relación ni contacto. De todas maneras, aparecen permanentemente personalidades que son muy criticables, que aparecen con plata que no se sabe de dónde salió, pero bueno… esto es todo lo que hay que cambiar. Por eso el centro de lo que vamos a proponer ahora tiene un centro. ¿Cuál es el centro? El centro es que para evitar la corrupción estructural hay que cambiar el sistema, hay que hacerlo tecnológicamente.
¿Lo ofende que Lomas de Zamora esté asociado con un intendente que hoy parece ser una especie de significante no solamente de la corrupción, sino de una estética corrupta, no sé cómo llamarlo, no quiero adjetivar en exceso, pero más revulsiva?
Sí, obviamente no me gusta mucho. De todas maneras, no tiene que ver con esto el actual intendente, que es un hombre que, si bien dentro del justicialismo está en una posición distinta a la mía —ellos son kirchneristas—, yo no por eso me enojo ni me peleo, y reconozco que es un hombre trabajador y que todo indica que es un hombre honesto. Hay un tema que siempre amigos míos, algunos historiadores, quieren hablar y comparar mi gobierno con otros. No, eso es pasado, el pasado pisado. Empecemos a pensar cómo nos juntamos, cómo nos unimos, cómo no nos pelemos más. Cualquier encuestador serio, que los hay, hace años que están todos los años diciendo: “¿Cuánta gente quiere que no nos pelemos?”. El mes que hubo más, hubo un 85% de la gente que no quería pelea, y cuando hubo menos, hubo un 80%. La gente no quiere pelea. Tenemos que entender a la gente, tenemos que entender a nuestros hermanos, a nuestros compatriotas. Eso es lo que yo entiendo y he hecho siempre. Por eso es un caso raro el mío: yo jamás he tenido un juicio, en 52 años nunca me hicieron un juicio. Los tres juicios en los que participé los inicié yo, y después nunca nadie me inició un juicio. ¿Saben por qué? Porque yo me hago amigo. A mí no me interesa… me hablan por teléfono en nombre del Gobierno y yo lo atiendo. ¿Cómo no lo voy a atender? ¿Por qué no lo voy a atender? ¿Por qué está en una posición de gobierno? No, hay que tratar de juntar, de juntar, de no pelearnos. Juntar, no pelearnos. Eso es en lo que yo insisto y creo que lo vamos a lograr. Yo no creo que se pueda nuevamente ahora un armar gobierno de unidad nacional ni provincial, porque este Gobierno es un gobierno muy agresivo y no creo que permita eso, no lo veo.
Eduardo, decía entonces, ¿le parece que combinemos así? Que en un par de semanas, cuando usted ya tenga más avanzado el partido que está construyendo, viene al piso y conversamos un poco más profundamente sobre cómo fue avanzando con eso.
Sí, sí. Y quiero contar un minuto más.
Sí, adelante.
Estaba reunido con unos amigos de distintos partidos políticos. Surgió el tema primero de los políticos, después de los periodistas, ¿no? Y salió el nombre suyo. Y entonces les digo: “Miren, yo de lo que estoy seguro es que nadie puede comprarlo, nadie puede comprarlo”. Hay otros que por distintas razones, porque no tienen dinero, porque no han hecho campaña, por lo que sea… Bueno, pero yo digo que no creo que nadie pueda comprar a Jorge por ninguna razón del mundo. Él va a decir lo que piensa y siempre lo ha hecho. Así que quiero felicitarlo.
Muchas gracias, Eduardo. Fue un gran gusto hablar con usted, como siempre, y espero entonces pronto hacerlo personalmente aquí en nuestros estudios.
Encantado de estar ahí. Un abrazo grande.
De la misma forma, y un beso a Chiche.
Fuente: Perfil

