Nicolás Dujovne se refirió a las medidas adoptadas y dijo que “Hay que mirar el contrafáctico: qué estaría ocurriendo en la economía si no hubiéramos tomado las medidas que tomamos”, se defiende.
En una entrevista en el programa Mesa chica , por LN+ , alega que la sequía y el “efecto cuadernos ” son en gran parte responsables de la situación, pero no aventura una fecha de salida de la recesión. “Este programa de reformas -sostiene- necesita al menos otros cuatro años para consolidarse”.
A diferencia de otros años, evita referirse al segundo semestre o a brotes verdes. “Lo que atravesamos es una recesión, no una crisis. Es semántico. Nosotros entramos a este período con un conjunto de reglas y estamos saliendo con el mismo conjunto”, agrega, al término de una jornada en la que volvió a bajar el dólar.
-¿Qué significa para la gente estar en recesión?
-Estamos hace unos meses con una baja en el nivel de actividad, que comenzó con la sequía y luego se fue expandiendo a la economía no agrícola de la mano de la depreciación del tipo de cambio, la aceleración de la tasa de inflación y el impacto que tuvo sobre los salarios reales. Estamos aún en medio de esa situación, pero con un programa muy sólido para ir transitando este periodo, que llevará un tiempo y terminará, primero, de la mano de las exportaciones, que ya se están recuperando, y con la estabilización de la inflación irán recuperándose los salarios reales. Más adelante, de la mano de la baja de la tasa de interés empezará a funcionar la inversión.
-¿Cuándo será más previsible el escenario cambiario?
-Hoy tenemos un esquema macroeconómico muy ordenado, estamos camino a tener un presupuesto aprobado con equilibrio primario, cosa que no teníamos desde 2009. Hemos decidido adoptar una regla monetaria muy dura, que es la que pensamos que necesitábamos para dar un cambio realmente radical respecto de lo que nos venía ocurriendo en los últimos meses, donde no lográbamos estabilizar las variables nominales de la economía. De esta manera, habrá una fuerte contracción monetaria que fortalecerá el peso. Las tasas de interés se ajustan de manera tal de poder cumplir con nuestro objetivo de que los agregados monetarios no crezcan, y esto sin duda estabilizará el peso.
-La contracara son pymes que están con situaciones financieras muy complejas. ¿Cuánto le preocupa el empleo?
-Como nos preocupa el empleo es que decidimos tomar medidas muy duras para terminar de dar certidumbre sobre la economía. Es cierto que las tasas de interés altas son un obstáculo para el financiamiento de las empresas, no solo de las pymes sino también de las grandes, pero también cuando en una economía se empiezan a perder las anclas nominales, hay mucha incertidumbre sobre la tasa de inflación. Por eso decidimos tomar el toro por las astas y adoptar esta política monetaria, muy dura, que nos permitirá anclar de nuevo las expectativas de inflación.
-¿Se subestimó la inflación?
-Uno de los problemas que tuvimos al inicio de la gestión del presidente Macri fue tener muchos objetivos a la vez: teníamos que normalizar el precio de los servicios públicos, se lanzó un programa de infraestructura muy ambicioso, se bajaron impuestos y todo eso a la vez, junto con metas de inflación muy ambiciosas, cuando estábamos corrigiendo todos los precios de la economía, incluido el tipo de cambio.
-¿Hubo picardía o abusos en los aumentos de precios?
-Ahí tiene que actuar Defensa de la Competencia. Tenemos los mismos empresarios que en la década del 90, cuando había deflación. Echarles la culpa a los empresarios de la suba de precios es también una manera de descargar cuestiones que tienen que ver con la macroeconomía. A lo sumo puede haber algunas actitudes irresponsables, que Defensa de la Competencia tendrá que investigar, pero generalmente tiene que ver con cuestiones macroeconómicas.

