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Chile rechazó una nueva Constitución: las razones del “No” y las alternativas constituyentes

Los chilenos rechazaron el texto de una nueva Constitución por más del 61% de los votos. Una victoria aplastante frente la alternativa del ‘Apruebo’ que no había sido contemplada por las encuestas y analistas. Los resultados de este domingo plantean una serie de retos al país, que deberá iniciar un nuevo proceso constituyente.

Se trató de un plebiscito histórico. Cerca de 15 millones de chilenos estaban convocados a votar para decidir si aceptaban o no el texto de una nueva Constitución. La opción de ‘Rechazo’ se impuso con más del 61% de los votos. Mientras que el ‘Apruebo’ se quedó con poco más de 38%. 

La diferencia entre las dos alternativas fue la gran sorpresa de la noche. Las últimas encuestas, publicadas hace varias semanas debido al silencio electoral que regía en Chile, daban de ganadora a la opción ‘Rechazo’. Y no se equivocaron, pero no alcanzaron a vaticinar que lo haría por una amplia mayoría. 

Tras darse a conocer los resultados, el presidente del país, Gabriel Boric, quien había sido un abanderado de la nueva Carta Magna durante su campaña política, hizo un llamado al diálogo y aseguró que el camino hacia una nueva Constitución que remplazara aquella adoptada en 1980 durante la dictadura de Augusto Pinochet seguía abierto. 

“Este 4 de septiembre la democracia chilena sale más robusta, así lo ha visto y reconocido el mundo entero. Un país en el que en sus momentos más difíciles opta por el diálogo y los acuerdos para superar sus fracturas y dolores”, sentenció el mandatario. 

Boric agregó: “El segundo mensaje del pueblo chileno es que no quedó satisfecho con la propuesta de Constitución que la convención le presentó a Chile y por ende ha decidido rechazarla de manera clara en las urnas”.

Ahora, según analistas, Chile deberán enfrentarse a varios retos: reconocer cuáles fueron los errores del anterior proyecto, abrir un proceso de diálogo y encaminarse a un proceso constituyente más incluyente.

El triunfo aplastante del ‘Rechazo’: noticias falsas, voto obligatorio y una campaña efectiva

En 2020 los chilenos aceptaron la redacción de una nueva Constitución con cerca de un 78% de los votos de un primer plebiscito. Sin embargo, el camino a este domingo fue largo y estuvo marcado por la desinformación, los escándalos y las posturas divididas sobre el texto final al que llegó la Convención Constitucional. 

Según Pablo Beytía, sociólogo y fundador de la plataforma Monitor Social, el triunfo del ‘Rechazo’ se puede explicar en buena parte porque su campaña comenzó mucho más temprano que aquella del ‘Apruebo’. 

“Partió ya con el comienzo de la generación de la propuesta constitucional. En cambio, la campaña del ‘Apruebo’ partió mucho más tarde, como en julio. Entonces ya venían con desventaja”, asegura para France 24. 

Por otro lado, los analistas señalan que la campaña por el ‘Rechazo’ estuvo caracterizada por las ‘fake news’ y por contenidos que ridiculizaban buena parte de las propuestas contenidas en el texto. Las redes sociales jugaron un rol clave en la decisión de una buena parte de la sociedad por negar el texto de la nueva Carta Magna. 

Para José Domingo Sagüés, analista político, muchas de las propuestas contempladas en el texto “generaban mucha tensión y desacuerdos, como ocurría con el hecho de que el Estado fuese plurinacional”. Además, varias de ellas no eran específicas, como “qué implicaría el término del Senado y la entrada en vigencia de la Cámara de las Regiones, o que el mismo texto hubiese estipulado el período establecido para que las personas gestantes pudiesen ejercer su derecho a la interrupción voluntaria del embarazo”, afirma Sagüés para France 24.  

Y añade: “Aquella falta de certezas fue tierra fértil para una campaña de desinformación impulsada por parte de ciertos sectores del ‘Rechazo’.”

Además, este plebiscito tenía una particularidad: el voto obligatorio. Beytía cree que esto fue uno de los principales puntos diferenciadores entre la votación del domingo con aquella de hace varios años. 

“La primera votación por aprobar el proceso fue en un periodo de pandemia y con voto voluntario, entonces eso significa que la población más adulta tenía menos probabilidades de ir a votar y no quería arriesgarse (…) La situación ahora era completamente distinta, entonces con voto obligatorio cambió probablemente mucho el padrón electoral y eso se sintió. Yo creo que eso cambió mucho la balanza”, concluye. 

Las fallas al interior de la Convención Constitucional: falta de diálogo, personalismos y exclusiones 

155 constituyentes componían la Convención Constitucional que redactó el texto rechazado. Todos ellos fueron elegidos por los chilenos, en una votación en la que los candidatos independientes se impusieron. Al mismo tiempo, lo hicieron las filas de la izquierda y la centroizquierda.

Así, muchos criticaban la composición de la Convención y hablaban de cierta ideologización. A esto se le sumó la falta de diálogo entre los diferentes sectores. 

Según afirma para France 24 Germán Campos-Herrera, investigador asociado del Instituto de Investigaciones en Ciencias Sociales (ICSO) de la Universidad Diego Portales de Chile, “aunque la izquierda y los independientes fueron los ganadores de la convención constituyente, aquellos que lograron más escaños, el no incorporar a la derecha en todos y cada una de las negociaciones también le comenzó a restar apoyo en el proceso”.

Unas divisiones al interior de la Convención que muchas veces terminaron en roces, acusaciones y escándalos. “Le empezaron a restar neutralidad a un proceso que los chilenos y las chilenas esperaban con ansias. Se empezó a gestar una sensación de que el proceso no era tan transparente como se había prometido”, asegura Campos-Herrera.

Por su parte, Beytía también cree que la carencia de diálogo le costó caro al nuevo texto y señala que unos de los grandes vencedores de esta votación fueron los partidos. 

“Los partidos políticos son instituciones que están organizadas para negociar y para lograr acuerdos, en alguna medida”, asegura. Y añade que “faltaban organizaciones claras y jerarquías claras para poder llegar a acuerdos.” 

¿Cuáles son los escenarios posibles después del triunfo del ‘Rechazo’? 

El proceso constituyente en Chile no ha acabado. Los expertos señalan que es muy probable que se dé inicio a un nuevo intento por adoptar otra Carta Magna. Sin embargo, este debería tener varias diferencias. 

Para Beytía, lo más seguro es que este contemple varias figuras expertas y que genere más inclusión de los partidos políticos. Dos puntos claves para encaminar el proceso y que distan de la Convención pasada que tenía una gran presencia de voces independientes. 

Mientras que Sagüés añade que Boric jugará un rol decisivo: “El camino debe proponerlo el presidente de la República, habiendo llegado a acuerdos con las distintas fuerzas políticas del país, y en los partidos recaerá una tarea importante para definir la hoja de ruta que permitirá dar continuidad al proceso constituyente”. 

Para Campos-Herrera el papel de los partidos contempla a los representantes de todas las ideologías. Por ejemplo, asegura, “algunos actores de la derecha y la centro derecha, que salieron beneficiados de esta derrota, han coincidido en que deben reunirse para gestar una nueva propuesta que sea aún más concreta. La derecha se comprometió, como bloque político, a presentar una propuesta que representara no solo a ese sector político sino a una vasta parte de la población chilena”.

La expectativa también se abría sobre si las propuestas contempladas en el proyecto constitucional rechazado quedarían totalmente marginadas o si por el contrario, estas tendrían cabida en una nueva propuesta. 

Según Beytía, si bien es difícil que este texto se tome como referencia, muchos de los puntos discutidos durante su redacción podrían seguir siendo dialogados en una nueva iniciativa. 

Lo mismo asegura Sagüés: “es de esperar que ciertos derechos establecidos en la propuesta constitucional (y que muchos de ellos fueron aprobados por amplias mayorías), sean contemplados en la próxima propuesta de Carta Magna, como ocurre con el artículo 57, que plantea que ‘Toda persona tiene derecho humano al agua y al saneamiento suficiente, saludable, aceptable, asequible y accesible. Es deber del Estado garantizar para las actuales y futuras generaciones’”.

Sin embargo, parece haber una coincidencia en que el nuevo proceso y texto tendrán un carácter más moderado y que deberán ser más incluyente con los espectros políticos. 

Boric y su propuesta reformista salen debilitados

Una de las principales banderas de la campaña del presidente chileno, Gabriel Boric, fue la promulgación de una nueva Constitución. Así, tal como indica Beytía, el mandatario fue uno de los principales perdedores de la noche. 

“Varias encuestas resaltaban que la aprobación del Gobierno tenía que ver con la aprobación de la Constitución. Mientras al Gobierno le iba mal y aumentaba la desaprobación de la administración de Boric también avanzaba el ‘Rechazo'”, asegura. 

Esto podría debilitar también varios de los principales puntos de la agenda reformista del mandatario. Se avecina una reforma tributaria y también una reforma a las pensiones, las dos podrían verse afectadas por el fracaso del ‘Apruebo’. El oficialismo ya ha sido fuertemente criticado y señalado de la derrota del nuevo texto. 

Ahora Boric tiene grandes desafíos. “Él tiene la oportunidad de erigirse como el articulador de grandes acuerdos para llevar adelante un nuevo proceso constituyente”, asegura Sagüés. 

Una derrota que abre nuevos caminos para el diálogo en Chile, en donde Boric tiene el camino abierto para desempeñar el rol de gran mediador.