El gobierno británico y el bloque continental europeo acercaron partes y limaron asperezas para ponerle firma a un acuerdo que le permitirá a la economía del Reino Unido y a las empresas de la UE contar con puntos de entendimiento para comerciar.
El Reino Unido y la Unión Europea sellaron un histórico acuerdo comercial posbrexit luego de meses de reñidas negociaciones que tuvieron en vilo a la economía británica debido a una posible y riesgosa salida forzada del bloque. Desacuerdos de último minuto sobre las cuotas de pesca habían complicado el jueves la conclusión de la firma. El acceso a los ricos caladeros británicos es vital para los pescadores europeos.
“El acuerdo está hecho”, dijo una fuente de Downing Street. “Hemos recuperado el control de nuestro dinero, fronteras, leyes, comercio y aguas pesqueras”.
Negociaciones
Como todos los países, el Reino Unido tiene una Zona Económica Exclusiva (ZEE) que se extiende hasta 200 millas náuticas de sus costas. Sin embargo, en la Unión Europea se decidió poner las aguas territoriales de todos los miembros en común y gestionarlas conjuntamente.
Así, la Política Pesquera Común (PPC) determina la distribución de cuotas de pesca según las diferentes especies de peces a los pescadores de cada país.
En el Atlántico nororiental y el mar del Norte, más de un centenar de especies se encuentran bajo gestión compartida entre el Reino Unido y la UE.
Asimismo, en reconocimiento de actividades tradicionales de larga data, existe también un acceso “restringido” para los pescadores franceses a unas 15 zonas situadas a entre 6 y 12 millas náuticas de la costa británica.

