Las distintas tribus sindicales se mueven con velocidad y muestran músculo. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, reunió a un gran conjunto de actores sindicales para armar, con apoyo empresario, la Mesa de Pesca Bonaerense.
Cuando queda más de un año para las elecciones nacionales, el sindicalismo que se encuentra lejos del kirchnerismo se mueve con velocidad. Suma fotos, reuniones y muestra que hay vida, y diálogos, para construir una alternativa que esté lejos de la detenida ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en 2027. Y, además, para empezar a construir consensos que marquen distancia con la propuesta del Gobierno nacional.
El movimiento más reciente se dio esta semana. El lunes Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, reunió a un gran conjunto de actores sindicales para armar, con apoyo empresario, la Mesa de Pesca Bonaerense. El objetivo fue diferenciarse del Gobierno nacional pero también comenzar a marcar agenda propia con un conjunto de actores cansados de la motosierra de Javier Milei y que comenzaron a notar que hay sintonía entre sí.
En ese sentido, el mandatario provincial recibió las propuestas de las partes interesadas para proteger la industria en Mar del Plata. Durante la reunión, se hizo especial hincapié en la transferencia de la cuota de merluza de la flota fresquera a los buques congeladores y otros temas de vital importancia que se dirimen en el marco de Consejo Federal Pesquero.
Para el sector, esta medida impulsada por el Consejo Federal Pesquero va en claro desmedro de la cadena de producción y del trabajo en tierra, incumpliendo con la Ley Federal que regula la actividad. Y pidieron promover la industria, lejos de las desregulaciones oficiales.
El armado que impulsó el ex ministro de Economía quedó integrado por la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA) de Carlos Mezzamico; el SOMU, además del Centro de Patrones de Pesca, SIMAPE, SICONARA, Dragado y Balizamiento, Guincheros, SOIP, SAON, Empleados de Comercio, la CGT y las dos CTA. Por el lado empresario dieron el presente la Cámara Argentina de Armadores de Buques Pesqueros de Altura, la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (CAIPA), la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y cámaras vinculadas a la actividad de estibaje y servicios portuarios.
No fue la única actividad en la que conjugaron dirigentes gremiales y políticos. Hace dos semanas, no pasó desapercibida la asunción de las nuevas autoridades del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Chubut. El diputado nacional de Provincias Unidad Jorge “Loma” Avila asumió otro mandato con el tesorero Emiliano Mongilardi, quien también se desempeña como director de YPF.
A su lado estuvieron el gobernador Ignacio Torres, el ex diputado y titular de Anses, Diego Bossio; el ex diputado Emilio Monzó, el intendente de Comodoro Othar Macharashvili, la senadora de Jujuy María Carolina Moisés, el secretario de la CGT Cristian Jerónimo y la Secretaría Adjunta de Unión de Empleados de la Justicia de la Nación Maia Volcovinsky.
Todos tienen una característica: creen que es tiempo de construir un escenario político muy lejos de cualquier expresión kirchnerista. De hecho, varios cuadros gremiales ya dijeron públicamente que es tiempo de armar una opción electoral lejos de la confrontación que propone el cristinismo. Aunque, fundamentalmente, con un programa económico totalmente divergente al que plantea La Libertad Avanza.

Por Juan Pablo Kavanagh-Perfil

