Un ataque combinado de misiles y drones rusos contra las principales ciudades de Ucrania, incluidas Kiev, Dnipro y Járkiv, dejó al menos 18 muertos y 100 heridos, materializando las advertencias sobre una inminente ofensiva a gran escala de Moscú. El bombardeo afectó gravemente a infraestructura civil y residencial, días después de que el Kremlin advirtiera que lanzaría ataques sistemáticos en respuesta a una acción que atribuye a Kiev contra un dormitorio estudiantil en la región ocupada de Luhansk, que dejó 21 muertos.
Las advertencias de Moscú sobre un gran asalto se hicieron realidad. Edificios residenciales gravemente dañados, vehículos calcinados y un parque infantil destruido fue lo que quedó de los ataques aéreos rusos, de la noche del lunes a este martes, contra las principales ciudades ucranianas, incluidas Kiev, Dnipro y Járkiv.
Al menos 18 personas murieron y un centenar resultaron heridas, según los últimos reportes de las autoridades, que no precisaron dónde ocurrieron todos los fallecimientos.
La Fuerza Aérea de Ucrania afirmó que Rusia lanzó 73 misiles y 656 drones contra Ucrania desde las 18:00 hora local (15:00 GMT) del lunes, alcanzando 38 instalaciones en toda Ucrania, mientras que 40 misiles y 602 drones fueron derribados o neutralizados.
En la ciudad suroriental de Dnipro, 11 personas murieron y varias resultaron heridas en un ataque ruso con misiles y drones, informó el gobernador regional, Oleksandr Hanzha, a través de la aplicación de mensajería Telegram. Todos los heridos fueron hospitalizados y se reportó que se encuentran en estado moderado, señaló.

En Kiev, al menos cuatro personas murieron y 51 resultaron heridas, incluidos niños, según informó el alcalde Vitali Klitschko.
Además, es probable que haya personas atrapadas bajo los escombros luego de que se registrara un presunto impacto de misil en un edificio de apartamentos de 24 plantas. Otros edificios, incluido un bloque de apartamentos de nueve plantas, se incendiaron debido a los presuntos restos de misiles, explicó el alcalde.
Después de que las alarmas por ataques aéreos cubrieran gran parte del país a primeras horas del martes, miles de residentes de Kiev se refugiaban en estaciones de metro, relataron testigos.
El ataque nocturno ruso dejó sin electricidad a 140.000 residentes de la capital, de los cuales 110.000 ya recuperaron el servicio tras las labores de reparación que dejaron dos ingenieros heridos, según la compañía energética DTEK.
En la región de Járkiv, al noreste de Ucrania, 10 personas, incluido un niño, resultaron heridas en ataques con drones y misiles, informó el alcalde Ihor Terekhov en Telegram.
Por su parte, la refinería de petróleo rusa de Ilsky, en la región meridional de Krasnodar, se incendió tras un ataque con drones, según informaron las autoridades locales en Telegram.
Los sistemas de defensa aérea también repelieron ataques con drones sobre Sebastopol, una base de la flota naval rusa en la Crimea ocupada por Rusia.
Un ataque advertido
Este martes, el ministerio de Defensa de Rusia declaró que su objetivo fueron las instalaciones de la industria de defensa de Ucrania en respuesta a lo que calificó de “ataques terroristas”.
“Los objetivos del ataque se han logrado, todos los puntos designados han sido alcanzados”, señaló el ministerio.
Detalló que Rusia utilizó misiles hipersónicos y drones para atacar siete regiones ucranianas, incluidas Kiev, Zaporizhia y Járkiv, alcanzando con éxito instalaciones de utilidad para las fuerzas armadas ucranianas, tales como centros de transporte y de combustible, así como aeródromos militares.

Este martes, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, informó a través de su cuenta en la red social X que el masivo ataque nocturno de Rusia dejó un trágico saldo de víctimas mortales y heridos que afectó principalmente a Kiev y Dnipro.
El mandatario enfatizó que esta ofensiva a gran escala demuestra la urgencia de que Europa desarrolle su propia defensa antibalística para poner fin a la guerra, al tiempo que calificó como “absolutamente necesaria” la asistencia de Estados Unidos en el suministro de misiles para los sistemas Patriot.
El lunes, Zelenski había reiterado las advertencias sobre un asalto potencialmente importante e instó a los residentes a prestar especial atención a las alertas de ataques aéreos.
Rusia la semana pasada había advertido que tenía la intención de lanzar “ataques sistemáticos” contra objetivos en Kiev vinculados al ejército ucraniano, así como contra centros de toma de decisiones, e instó a los extranjeros a marcharse.
Una acción que el Kremlin justificó como respuesta a un ataque con drones contra un dormitorio estudiantil en la región ucraniana de Luhansk, ocupada por Rusia, que mató a 21 personas el pasado mayo.
Ucrania negó haber atacado a civiles, afirmando que había llevado a cabo una serie de ataques contra activos militares.
La guerra en Ucrania se ha prolongado durante más de cuatro años desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala en febrero de 2022.
Rusia ha tomado como objetivo el suministro eléctrico y la infraestructura de Ucrania, mientras que Ucrania ha intensificado en 2026 los ataques contra las instalaciones petroleras rusas.
Los esfuerzos para poner fin al conflicto han avanzado poco, con la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, centrada en los conflictos de Medio Oriente.
Fuente:France24

