El equino arrancó de un establo y, desorientado, ingresó a un local con público. Afortunadamente no hubo heridos y el caballo está bien.
Los clientes de una cafetería del barrio de Chantilly, en Francia, sufrieron un terrible momento la semana pasada, cuando un caballo con silla de montar irrumpió en el local tumbando todo lo que encontró a su paso.
Las cámaras de seguridad captaron como los clientes, asustados, huyeron del incontrolable animal de un lado a otro para no sufrir las feroces patadas.
El caballo no causó mayores daños materiales y nadie resultó herido. Según medios locales, había huido de unos establos cercanos a la cafetería y fue domado más tarde por Control Animal y devuelto al establo del que se escapó.
Así ingresaba

