Al final lo de “emergentes” no se notó y se puede decir que nuestro Merval está caminando sobre un acantilado, con un pie sobre el abismo y el otro, la esperanza, parado sobre soportes. ¿Caemos o salimos? la gran incógnita.
El índice Merval se despidió de Junio con un cierre en 26.070 puntos, dejando un retroceso del 2.90%. La última fue realmente una jornada plagada de malas noticias, y con una elevada volatilidad. Esta vez no se puede echar culpas afuera, son factores locales lo que viene perjudicando al mercado argentino. Y uno de los factores que mas movió al mercado tuvo que ver con la abrupta suba del dólar, que se acercó peligrosamente a los 30.00. A raíz de esto bajaron las acciones.
La semana empezó difícil, con rojos furiosos, que cerró en la EMA 200, y cerca del nivel 0.618 de Fibonacci (retroceso del último swing alcista) que siempre se considera un nivel crítico al evaluar posibles cambios de tendencia de corto plazo y porque además en retrocesos previos fue respetado. También lo perdió.
El día miércoles fue la peor caída en 4 años del Merval, casi un 9%, con un volumen de operaciones importante.
El día viernes fue dominado por la volatilidad. Comenzó con una caída importante, luego repuntó, para finalmente ceder terreno y cerrar (mecha inferior mediante) justo en el soporte que no debemos perder para mantener un mínimo de esperanza: 26030 puntos.
El IMV perdió una linea de tendencia alcista que data del 2012, pero no fue confirmada todavía. La caída semanal coincide, como dijimos antes con varios soportes, entre ellos el primer retroceso de Fibo, que es de los 25600 puntos. Lo ideal es que afloje, consolide y salga. Esperamos que lo respete, sino sí, el abismo.
Los papeles importantes están todos respetando esta situación, por lo tanto no vale la pena analizar. Por ahora así estamos.

Por Valores Consultores
Para más información, dudas o asesoramiento búrsatil-financiero podés contactarte con nosotros a consultoravalores@gmail.com o a la fan page: Valores Consultores

