Baires Para Todos

Los fantasmas de Macri

En el interior del país, pesan los prejuicios que identifican a Mauricio Macri con las elites porteñas, mientras que en la Capital, ciertas declaraciones de su asesor marketinero, Jaime Durán Barba, son difíciles de digerir para la amplia mayoría de los habitantes. Por si esto fuera poco, sobre la figura de Macri se ciernen de manera inevitable además, los fantasmas del 2001, con un país que al igual que hace 16 años, se encuentra ante una inminente crisis económica y cuyo poder político es monopolizado por una facción del peronismo, trayendo a la memoria entre el electorado el recuerdo todavía fresco del fracaso de De la Rúa.

Consciente de ello, el líder del PRO apuntó durante su campaña a mostrar la solidez de la coalición que le respalda, pues en su opinión, la debilidad que exhibió De la Rúa en su gestión fue lo que provocó su caída. Pero al igual que la Alianza, el frente Cambiemos impulsa la instauración de un modelo de país históricamente resisitido y representa un intento de terminar con la hegemonía peronista en la política argentina.

Sin embargo, Macri elegió llegar a la carrera presidencial con un partido nuevo que prescindió de todo padrino político y que tejió alianzas personales con el sector más conservadores de la UCR y con Lilita Carrió, por lo que al invocar el recuerdo del 2001, el principal temor que despierta en ese sentido entre muchos de los argentinos, es el de que si gana, el kirchnerismo y principalmente el peronismo lo jaquée impidiéndole gobernar.