Hacia el campeonato que el pueblo argentino no puede perder
En un mundo que no ayuda a despertarse cantando y con una sonrisa en los labios, vale la pena recordar aquellas líneas que el poeta revolucionario turco Nazim Hikmet escribiera a su amada en tiempos igualmente difíciles, durante un prolongado cautiverio: “Contádme historias con finales felices”.
En sintonía con tal deseo, partiremos de señalar que la pobreza en África ha sido convertida en una herramienta de marketing para ONGs e influencers. De modo tal que la persona africana suele aparecer reducida a un cuerpo hambriento, vulnerable y sin agencia, mientras que la persona blanca - o la organización occidental detrás de la cámara - ocupa el papel del salvador. Esa representación reproduce una mirada colonial en la que África existe como escenario de miseria y Occidente como fuente de soluciones. Mientras tanto, se invisibilizan otras realidades que coexisten a pesar de la pobreza: alegría, resiliencia, cultura, esfuerzos por salir adelante. Las personas africanas, sobre todo los niños, merecen dignidad, privacidad. Merecen ser vistos como personas con sueños, talentos y futuro, no como símbolos de sufrimiento. A ese respecto, desde Burkina Faso, el Capitán Ibrahim Traoré está cambiando el relato y re significando al “Continente Negro”, para que no siga siendo representado como una geografía de víctimas merecedoras de solidaridad, a fin de que la ayuda no se construya sobre la humillación, sino sobre el respeto. Por eso acaba de prohibir toda expresión de “porno pobreza” que ilustre campañas de recaudación de fondos en pos de una ayuda supuestamente humanitaria, pero a la vez degradante.
En todo caso, lo verdaderamente humanitario ha viajado a bordo de una pequeña lancha llamada Lacandona, que hace una semana llegó a Cuba como parte de la embarcación del velero Astral, dejando en la isla ayuda solidaria del zapatismo. En su mensaje, el capitán Marcos dijo que "nuestra palabra y práctica es una más de la gran familia de quienes reconocen como necesaria, urgente e impostergable la lucha por la vida".
Y en Venezuela, el pueblo bolivariano, que se resiste a convertirse en un protectorado del imperialismo yanqui, acaba de realizar un multitudinario acto antiimperialista de alcance nacional, bajo la consigna "Todas las plazas Bolívar de Venezuela", merced a una convocatoria impulsada por la plataforma Verbo Rebelde, que contó con la adhesión del intelectual marxista argentino Néstor Kohan, el sociólogo decolonial portorriqueño Ramón Grosfoguel, y el activista vasko Iñaki Gil de San Vicente, entre otros.
Tan solo un puñado de gestos que, en medio de tantas penurias, invitan a ratificar aquella estrofa de la legendaria canción Guantanamera, que Julián Orbón basó en los Versos sencillos del poeta José Martí: “Con los pobres de la tierra, quiero yo mi suerte echar / El arroyo de la sierra me complace más que el mar”.
En nuestro país, ahora que la “vuelta a la normalidad” nos despojó de vuvuzelas, gorros tricornios con los colores patrios, y bares colmados de amigxs hipnotizadxs frente a un plasma, ha vuelto a primer plano la agenda menos festiva.
Y, a vuelo de pájaro, nos ratifica descarnadamente cuánto tiempo y esfuerzo llevará reconstruir a la Argentina como Nación soberana al cabo de una gestión anarco capitalista que, a la manera de Atila, consigue que por donde pasa no crezca más el pasto.
De hecho, al cabo de instaurar el 23 de Julio como Día de la Unidad, la primera efeméride libertariana, con la probable intención de promover una fórmula presidencial compartida con su hermana - ¡ay de los liderazgos de cualquier signo que solo confían en su entorno más íntimo, como ocurrió con el tándem Perón - Perón, con las consecuencias de público conocimiento! -, el Presidente se apresta a encarar una gira por nuestro continente a los efectos de afirmar un liderazgo regional derechoso, apoyando en Brasil la campaña electoral de Bolsonaro hijo, y asistiendo a las respectivas asunciones de Keiko Fujimori en Perú, y de Abelardo De La Espriella en Colombia.
Como correlato de un discurso de odio que baja desde el vértice del Ejecutivo, un grupo de jóvenes libertarianos, liderado en redes por Marco Fattorello (docente del Instituto Universitario Patagónico de Artes, que ya fue denunciado por ingresar a tapar murarles en la Universidad San Juan Bosco) intentó ingresar a la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA para expulsar a los "zurdos" y "Kukas". Había circulado previamente por redes la convocatoria y había cierta alerta entre las agrupaciones de la Facultad y las autoridades. La casa de estudios está bastante vacía por receso, solo se están tomando exámenes finales. Los agresores se convocaron en la puerta del anexo de Bonifacio y no lograron entrar porque las agrupaciones de la Facultad los enfrentaron. Resultaron algunos estudiantes con heridas, ya que los libertarianos les arrojaron gas pimienta a sus rostros. Estuvo la Facultad cerrada hasta ahora, con la intervención de ambulancias y la policía. Se están haciendo las denuncias y a la brevedad habrá un comunicado oficial de la institución. Es un hecho extremadamente grave, quienes se encontraban trabajando en el edificio - que funciona en el séptimo piso del anexo Bonifacio - están bien, solo alarmados y atentos a colaborar con los pasos que definan las autoridades universitarias al respecto y a ofrecer la solidaridad con los estudiantes que fueron lastimados.
Como sostiene con dramática lucidez el economista Horacio Rovelli, “Milei no solamente ganó una elección para ser presidente: construyó un gobierno reaccionario y retrógrado a favor de los sectores más ricos, que no les cobra impuestos, que les bajó los derechos de exportación, que redujo bienes personales, que eliminó el impuesto PAIS a la compra de dólares. Todo eso mientras la deuda no deja de crecer y no se pueden pagar los intereses. Vamos hacia un quiebre que ya tiene fecha probable, y ese quiebre se va a cobrar con nuestros recursos naturales”.
Sin ir más lejos, el agua - por ejemplo - recupera el centro del debate político a causa de diversas razones. La reciente discusión de la Ley de Glaciares permitió que el líquido elemento deje de ser percibido como un recurso inagotable para convertirse en el epicentro de las disputas políticas y económicas más intensas de la década, dado que este país es un territorio que alberga una de las mayores reservas hídricas del planeta. Y la paradoja de la escasez planificada comienza a emerger como una amenaza que se cierne sobre la sociedad, y en especial sobre las comunidades populares.
No se trata de la falta física de agua, sino de una reconfiguración legal y técnicaorientada a subordinar su acceso social a los intereses de la acumulación de capital.
Esta transición se apoya en tres pilares: primero la legitimación técnica mediante consultoras internacionales como la israelí Mekorot; segundo, la voracidad del agronegocio que requiere flujos constantes de agua para sostener la exportación de granos y, por último, la intervención de un Gobierno que empuja la creación de un marco normativo nacional que facilita la privatización de servicios públicos estratégicos, como se observa en el reciente proceso de concesión de AySA y la mercantilización de todos los servicios esenciales.
Y esos no fueron los únicos temas de importancia que pasaron a segundísimo plano durante la “pausa de hidratación” que supuso para la sociedad toda el Campeonato Mundial de Fútbol.
Además, en un solo día y con pocas horas de diferencia, cuatro mujeres fueron víctimas de femicidio. @ahoraquesinosvenok recolectó información de los hechos que pasaron en 24 horas, en distintas partes del país. Dichos crímenes sucedieron en Córdoba, Rosario, Catamarca y Misiones, mientras ocurría la final del Mundial 2026.
Rocío Gómez, en Córdoba, era madre de tres hijas y fue asesinada en Santa María de Punilla por su ex pareja, Máximo Ezequiel Baudraco de 40 años, quien tenía una condena previa por violencia de género.
Lara Caraballo, de 20 años, murió a manos de su pareja Axel A., quien se entregó a la policía y alegó que el disparo fue "accidental".
Norma Tula tenía 61 años. El principal sospechoso del asesinato es su hijo, Marcelo Joaquín Tula. El hombre está detenido y tiene antecedentes de violencia familiar.
Sandra Beatriz Bilau también fue asesinada por su pareja, Edgardo Luis Schott, en Piñalito Norte. Tras el femicidio, el agresor se quitó la vida.
Lejos de enredarnos en conjeturas de carácter sicosocial sobre la relación de tales hechos con el reciente contexto deportivo, nos limitaremos a señalar que la sistemática reiteración de los mismos resulta inconcebible sin la indiferencia de un Estado patriarcal y cómplice.
De modo tal que, ante la instauración de un orden a todas luces insoportable para el pueblo argentino, como parte del Plan de Lucha anunciado por las centrales de trabajadores - que continuará el Día de San Cayetano (patrono del trabajo), y probablemente con una nueva Marcha Federal Universitaria, culminando su primera fase con un Paro Nacional de carácter no solo sindical sino comunitario - en las últimas horas se llevaron a cabocortes en rutas, puentes y accesos de todo el paísrechazando la política criminal del Gobierno nacional contra los trabajadores más humildes, lo que a su vez repercute en las economías locales como verdulerías, kioscos de barrio, y almacenes, obteniendo como respuesta de rigor la aplicación del Protocolo Anti represivo.
Más allá de la revisión que demandan métodos de lucha que van perdiendo eficacia ante un enemigo que ha conseguido instalar en amplias franjas sociales un sentido común contrario a la ocupación del espacio público como forma de protesta y reclamo, mientras se reflexiona sobre el particular, cualquier iniciativa semejante es mejor que no pelear.
A su turno, la Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deudaconvocó a repudiar la visita de Kristalina Georgieva - que tendrá lugar a fines del mes en curso - así como los acuerdos con el Fondo Monetario, sus créditos ilegítimos y odiosos y todas las condiciones que implican, dado que no hay soberanía posible bajo la tutela del Fondo, ni pueblo viviendo con dignidad y respeto a sus derechos y a los de la naturaleza, instando a “sumar fuerzas para resistir la entrega y el saqueo y sentar las bases del país y de la economía que queremos y que merecemos”.
Por su parte, el Frente de Izquierda y los Trabajadores - Unidad viene trabajando una Marcha de la Bronca, que seguramente enarbolará, además de las salariales y anti represivas, las banderas de la solidaridad con los pueblos en lucha de Palestina, Cuba y Venezuela.
Pero, a pesar de todo, no solo un saldo amargo deja el lapso en que volvimos a experimentar algo parecido a la alegría alentando a nuestros jugadores, que en el Gran País del Norte se batieron con espíritu de potrero.
72 hs. antes de jugarse la final mundialista se estrenó en nuestro país la mega producción en IMAX de Christopher Nolan que adapta nuevamente a la pantalla grande La Odisea, el célebre poema atribuido a Homero.
Tres días después, a diferencia de Ulises, la Selección Nacional no consiguió llegar a las costas de Ítaca. Pero vaya si nos dejó una inolvidable gesta popular que corresponde vincular con la secuencia inaugurada por el multitudinario sepelio de ese prócer del rock nacional que fue el Indio Solari.
Así, en un período desangelado de la Historia - local y universal -, este noble pueblo conosureño dio el presente como sabe hacer ante el mentor de Los Redonditos de Ricota y de los muchachos de La Scaloneta, que defendieron nuestra camiseta con garra de héroes griegos.
A nuestro modesto criterio, he ahí el sustrato de reservas en que acaso germine el nuevo movimiento histórico que nos redima una vez más.
Si admitimos la conexión propuesta, valdrá la pena advertir que, aún en plena orfandad política, lejos de haberse rendido, nuestra gente sigue respondiendo con hidalguía ante quienes saben espejar sus más caros anhelos.
No suma demasiado subrayar la miserabilidad del gobierno que padecemos (lacayo de los intereses más rapaces del globo, como los que por estas horas están extrayendo petróleo en nuestras Islas Malvinas o financiando la campaña global que nos muestra como una nación racista), una gestión sideralmente distante del enorme patrimonio histórico y moral que atesoramos, combustible si no suficiente, al menos necesario para desalojarla.
Es cierto. A veces el gol que cambia la historia no aparece. Pero qué decir de la hazaña de ese par de hinchas argentos que, pese a carecer de entradas para acceder al mega evento futbolístico en cuestión, en un hotel resolvió garabatear un trapo expresando el sentimiento irrenunciable de sus compatriotas, y filtrarlo en el estadio para ser arrojado a la cancha en el instante de máximo fervor deportivo, transformándolo en manifiesto anticolonial - como si se tratara de un imaginario pase del “Pájaro” Caniggia al Diego frente al arco rival -, y consiguiendo que algunos de nuestros jugadores, cebados por tan digna victoria, lo enarbolaran no solo transgrediendo toda prohibición sino revitalizando ante el mundo una de nuestras causas más sentidas. Al punto de que, en las últimas horas, hasta la aplicación Google Maps ha dejado de llamar a nuestro archipiélago como Falklands para nombrarlo como fuimos capaces de hacer ante las cámaras de la televisión internacional.
Ese es pues el espejo en el que resultará más productivo mirarnos en los días que corren, cuando ya repuestos de semejante montaña rusa de emociones, retomamos la inclaudicable batalla cotidiana por la recuperación de nuestra dignidad, de cara a un decisivo año electoral que no esperó al calendario para comenzar.
Ya que, al fin y al cabo, el gol que se nos quedó atragantado se lo debemos hacer a los gurkas cipayos que ocupan la Casa Rosada.-
Por Jorge Falcone-La Gomera de David

