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Melody Rakauskas antes de la audiencia que puede reabrir la causa contra Fernando Espinoza

Cinco años después de denunciar al intendente de La Matanza por abuso sexual, la mujer habló con Infobae. El impacto personal del proceso, las amenazas que dice haber sufrido y por qué asegura que nunca pensó en abandonar la pelea judicial

Cinco años después de denunciar por abuso sexual al intendente de La MatanzaFernando EspinozaMelody Jacqueline Rakauskas volverá a presentarse ante la Justicia. Este jueves, la Sala III de la Cámara Nacional de Casación Penal escuchará a ambas partes antes de resolver si reabre o no la causa, luego de que el jefe comunal fuera sobreseído tras el apartamiento de la mujer como querellante.

La denuncia se remonta a un hecho ocurrido el 10 de mayo de 2021. Según la acusación, Espinoza —para quien Melody trabajaba como secretaria privada desde fines de abril de ese año— se presentó en su departamento con una excusa laboral e intentó abusar sexualmente de ella. El intendente siempre negó los hechos.

La audiencia no discutirá la responsabilidad penal de Espinoza, sino si fue correcto cerrar el expediente después de que Rakauskas quedara transitoriamente sin abogado. Su nuevo representante legal, Ignacio Barrios, sostiene que ella “pidió asistencia, pidió tiempo y pidió juicio”, y que eso no puede interpretarse como un abandono de la acusación.

A horas de esa definición, Melody habló con Infobae sobre el costo personal que, asegura, tuvo haber impulsado la denuncia. En la charla reconstruye cómo era su vida antes de llegar al Municipio de La Matanza, recuerda el impacto que tuvo aquel episodio en su presente y describe el desgaste que le provocó atravesar cinco años de idas y vueltas judiciales. “Perdí mi vida por pedir Justicia. Espinoza tendría que estar preso desde 2021″, sostiene.

La Sala III de la Cámara Nacional de Casación Penal escuchará a ambas partes para resolver si reabre o no la causa

“Estaba llena de vida”

Melody tiene 37 años. Antes de llegar al Municipio de La Matanza, a fines de abril de 2021, había hecho carrera como modelo y trabajaba junto a su madre en una fábrica textil. Aceptó la propuesta laboral que la llevó a convertirse en secretaria privada de Espinoza porque la fábrica había fundido y atravesaba un momento económico difícil. “En ese momento tenía 32 años y era otra persona. A pesar de las complicaciones, era muy feliz. Estaba llena de vida, llena de luz. Era una chica muy confiada y muy ingenua...”, recuerda al evocar cómo eran sus días antes del hecho que denunció.

“Si tuviera la posibilidad de revivir esa noche, Espinoza no estaría vivo. Hoy me defendería a muerte y no permitiría que nadie me haga lo que me hizo esa bestia. Casi me mata porque se me tiró encima y me dejó sin aire. Yo le decía: ‘No me toques’ y él siguió. Me trató peor que a un objeto”, describe.

La conversación avanza con pausas. Por momentos, Melody se queda en silencio. En otros, llora y pide disculpas. “Perdón es como abrir el cerebro en la parte donde más te duele”, dice. Hay preguntas que le cuesta responder y otras que prefiere resumir en pocas palabras. A la hora de definir qué significaron estos últimos cinco años, no duda: “Fue sobrevivir”.

Melody tiene 37 años. Antes de ser la secretaria de Fernando Espinoza había hecho carrera como modelo y trabajó junto a su madre en una fábrica textil

Durante la entrevista, Rakauskas asegura que, desde que realizó la denuncia, su vida cambió por completo. Dice que recibió amenazas, que decidió irse del país por miedo y que tuvo que modificar sus hábitos cotidianos. “Tuve que aprender defensa personal. Hace dos años que vivo con custodia en la puerta, las 24 horas”, cuenta. También sostiene que sufrió distintos episodios de hostigamiento vinculados a la causa. “Cada vez que bajaba la guardia, me atacaban. Me chocaron el auto, me dejaron en terapia intensiva, me abrieron la cabeza”, relata.

Pese a todo, asegura que nunca pensó en “bajarse” de la causa y que la audiencia de este jueves representa una nueva oportunidad para ser escuchada. En ese sentido, su abogado, Ignacio Barrios, sostiene: “Melody atraviesa esta instancia con el desgaste propio de un proceso que lleva varios años, pero está decidida a recuperar su voz dentro del expediente. Su expectativa es que la Cámara comprenda que nunca quiso abandonar y que le permita volver a ejercer plenamente su rol de querellante. No está pidiendo una condena anticipada: está pidiendo que la causa llegue a juicio”.

Fernando Espinoza siempre negó los hechos

—¿Qué recordás de los días posteriores al hecho y cómo llegaste a tomar la decisión de denunciar?

—Yo no denuncié esa primera noche (NdR.: denunció tres semanas después, el 3 de junio de 2021)Lo primero que pensé fue que me iban a matar. A las pocas horas del abuso tuve que ir a trabajar y disimular para que Espinoza no se diera cuenta de que estaba aterrada. Tenía terror.Pensé que me mataba esa misma noche porque forcejeamos cuerpo a cuerpo. Yo me negaba a que me bajara el pantalón y a que me penetrara. Después me hizo de todo. Me trató peor que a un objeto. Siempre sostuve que algo me puso en el vino porque sentía que no podía mover las piernas. Yo peleaba con los brazos, pero de la cintura para abajo no tenía fuerza. Creo que mi pareja de ese momento, Gustavo Cilia, me entregó. Algo le tuvo que haber dicho. Él (Espinoza) estaba muy confiado de que todo iba a salir bien, de que yo era accesible. Cuando le decía: “No me toques”, me respondía: “Quedate tranquila, que las mujeres de mis amigos tienen bigotes”.

—¿Qué significa para vos que Casación haya decidido escucharte?

Después de tantos bofes que me comí, esta es una buena noticia. Cinco años demoró. Espinoza tendría que estar preso desde 2021. Yo entregué un vello púbico de este hombre en un frasco, pero nunca lo rotularon ni le hicieron cadena de custodia. Hoy ya no se puede analizar y para mí era una prueba contundente de que estuvo en mi cama y me abusó.

—¿Sentís que tu palabra fue sometida a una exigencia distinta por haber denunciado a una persona con poder?

—Yo nunca medí a Espinoza porque fuera intendente. No me importaba quién era. Lo dije en la Oficina de Violencia Doméstica (OVD), cuando hice la denuncia: “Me abusó”. No importaba si era un intendente, el Presidente o el Papa. Después entendí que estaba enfrentando a una persona con muchísimo poder y que no había dimensionado las consecuencias. (Piensa). La realidad es que yo no hubiese vivido nada de todo lo que tuve que vivir si Gustavo Cilia no me hubiese presentado a ese monstruo que es Fernando Espinoza. Perdí mi vida. Perdí la confianza. Perdí la ingenuidad. Perdí mis amistades. Perdí todo por pedir Justicia. Entregué mi vida por pedir Justicia. Hoy mi salud ya no es la misma. Esperar Justicia durante tantos años te enferma.

Melody Rakauskas fue Miss Argentina entre 2010 y 2020

—¿Qué expectativa tenés para la audiencia de este jueves?

—A mí me arruinaron la vida. No sé si a los jueces que me van a escuchar realmente les interesa eso. Si realmente les hubiera interesado hubiesen puesto un freno antes. Porque lo que tengo hoy no es Justicia, sino una mínima escucha. Si Casación deja firme el sobreseimiento, va a marcar un precedente aberrante para todas las víctimas.

—¿Cómo es tu vida hoy?

—Estoy saliendo adelante. Pero sigo pensando que cuando hay una persona con tanto poder de por medio conseguir Justicia es casi una misión imposible. Tuve que aprender a convivir con eso y tratar de no pensar todo el tiempo en la causa, porque te enferma. Ahora estoy estudiando Ciencia Política. Mi intención aportar para cambiar el sistema. Quiero que los funcionarios públicos no puedan abusar del poder y que las víctimas de abuso sexual puedan denunciar tranquilas, que el Estado las proteja y no las abandone como siento que pasó conmigo.

Ignacio Barrios, abogado de Melody

Qué se discutirá en la audiencia

“La Cámara puede hacer lugar al recurso, anular el sobreseimiento y restituir a Melody como querellante; también puede ordenar que se dicte una nueva resolución o confirmar lo decidido por el Tribunal Oral. La audiencia es decisiva porque determinará si la causa podrá llegar a juicio o quedará cerrada por una cuestión procesal”, explica el abogado Ignacio Barrios a Infobae.

Según el letrado, la discusión gira en torno a una cuestión procesal. “Melody busca recuperar su condición de querellante, que se anule la falta de acción y el sobreseimiento, y que la causa continúe hasta el juicio oral. No está pidiendo una condena anticipada: está pidiendo que la prueba sea discutida ante un tribunal y que el caso no termine por haber quedado transitoriamente sin abogado”.

Barrios también rechaza el fundamento que utilizó el Tribunal Oral para cerrar el expediente. “La fiscalía no sostenía la acusación y Melody era la única acusadora. El Tribunal entendió que había demostrado desinterés porque se encontraba sin patrocinio y no había concurrido a determinadas convocatorias. Nosotros sostenemos que esa conclusión omitió un dato decisivo: ella había pedido expresamente un plazo razonable o asistencia jurídica pública para continuar. Una crisis de patrocinio no equivale a abandonar una causa”.

Por último, el abogado aclara que la audiencia de este jueves no definirá la situación penal del intendente de La Matanza. “Espinoza sólo podría recibir una pena después de un juicio, una eventual condena y con pleno ejercicio de su defensa. Este jueves no se discutirá su culpabilidad ni una posible detención”.

Melody Rakauskas denunció que, mientras trabajaba como secretaria privada de Fernando Espinoza, el intendente abusó sexualmente de ella


Por Florencia Illbele-Infobae