El oficialismo negoció con PRO y UCR abrir el debate en comisiones. La sesión opositora quedaría sin quórum. El detrás de la maniobra
El gobierno de Javier Milei volvió a darle aire al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, frente a las presiones del Congreso por su interpelación y posible remoción con una jugada del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, que se encamina a frustrar la sesión que convocó la oposición para este martes con el fin de volver a poner en la picota al cuestionado funcionario.
La jugada de Menem consistió en convocar a la Comisión de Asuntos Constitucionales para empezar a debatir los proyectos de interpelación y moción de censura impulsados por los bloques opositores el 30 de junio. “Con esto la sesión queda medio caída, porque le da argumentos al PRO y la UCR para no bajar a dar quórum”, se sinceraron en la oposición ante iProfesional.
El objetivo del grupo de diputados de Provincias Unidas que llamaron a sesionar este martes a las 14:00 junto a sus pares de Unión por la Patria, Coalición Cívica, Frente de Izquierda y otros era votar el emplazamiento a las comisiones para que abran de inmediato el debate sobre los seis proyectos que apuntan contra el jefe de Gabinete, pero el oficialismo se les adelantó.
Adorni gana tiempo en Diputados: ¿cómo se gestó la jugada de Menem para frustrar la sesión?
Con esta maniobra, Menem y la tropa libertaria de la Cámara baja le compraron tiempo a Adorni aunque no lo salvaron del todo, dado que ahora el debate sobre las iniciativas de interpelación, pedidos de informes y moción de censura (mecanismo que apunta a removerlo del cargo) tiene fecha y hora de inicio: próximo martes a las 15:00.
En rigor, fue un pedido de los bloques de UCR y el PRO que lideran Pamela Verasay y Cristian Ritondo, respectivamente, según confirmaron a iProfesional en uno de esos sectores. Ambos espacios consideran que la situación de Adorni tras las numerosas revelaciones sobre sus gastos en dólares en efectivo es insostenible, pero no querían dar quórum en Diputados a “una sesión pedida por el kirchnerismo”, a diferencia de la posición más dura que exhiben esos partidos en el Senado.
Al convocar a la Comisión de Asuntos Constitucionales para tratar los planteos contra Adorni, el oficialismo les da una salida a esos bloques para no bajar al recinto este martes pero tampoco quedar como que respaldan al cuestionado jefe de Gabinete. Les permite esperar a ver qué ocurre en el Senado, donde el Gobierno también intentará frustrar la avanzada.
Los diputados opositores que convocaron a la sesión bajarán igualmente al recinto con la idea de “exponer” a los que no dan quórum, porque ya saben que será muy difícil juntar los 129 diputados necesarios para abrir la sesión.
“Otra maniobra dilatoria para encubrir a Adorni”, lanzó el jefe de Unión por la Patria, Germán Martínez, al tiempo que se preguntó si “los bloques amigables seguirán arrodillado ante el Gobierno”. Por su parte, Pablo Juliano (Provincias Unidas), calificó al PRO y la UCR como “republicanos selectivos” y afirmó que “el oficialismo y sus aliados protegen a Adorni cuando lo que se debe hacer es cuidar a los argentinos de funcionarios como Adorni”.
El Gobierno recupera la agenda en Diputados: otra sesión para “salir” del caso Adorni con temas clave
Al convocar a la comisión que maneja Mayoraz, una de las espadas legislativas más afiladas de La Libertad Avanza, el oficialismo también se asegura mayor control sobre el el debate en torno a las citaciones para Adorni. A partir de ahora serán ellos los que definirán en la Cámara baja el ritmo de la discusión y el momento para firmar los dictámenes que eventualmente llegarán al recinto.
En la misma jugada Menem también destrabó la agenda legislativa del oficialismo en Diputados, que había quedado jaqueada por la presión de todo el arco político para tomar medidas frente a la continuidad a toda prueba del jefe de Gabinete.
Minutos después de publicar la convocatoria a Asuntos Constitucionales, la presidencia de la Cámara lanzó el llamado oficial a una sesión para el miércoles con dos temas clave: el proyecto que habilita el pago de los holouts y el Super RIGI.
El primero ya tiene media sanción del Senado y debe ser aprobado antes del 30 de junio para evitar que se caiga el acuerdo que cerró el Ministerio de Economía con Bainbridge Ltd. y el grupo de acreedores encabezado por Atestor Value para el pago de u$s171 millones por los bonos defaulteados tras la crisis de 2001.
El segundo forma parte de la agenda central de Milei dado que establece nuevos beneficios fiscales para empresas que inviertan más de u$s1.000 millones en proyectos relacionados con inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada, infraestructura tecnológica y otras industrias que hoy no existen en el país.
El operativo que preocupa a Milei: ¿puede salvar a Adorni también en el Senado?
El movimiento en Diputados le permite ahora a la Casa Rosada enfocarse en el Senado, donde el PRO, la UCR y algunos bloques provinciales presionaron mucho más fuerte para tratar el próximo jueves en el recinto la interpelación de Adorni para el 2 de julio, con la posibilidad de votar ese mismo día su remoción del cargo.
Antes del fin de semana, la Casa Rosada instruyó a los senadores de La Libertad Avanza para que desconozcan el acuerdo al que arribaron con los bloques dialoguistas, que les permitió postergar una semana esa sesión pero estableció, además, la cantidad de votos que será necesaria para avanzar con la interpelación. El Gobierno ahora quiere ponerla en discusión. Adorni citó a los senadores para este martes, para alinear la estrategia.
La sesión iba a ser el jueves pasado. Bullrich acordó con la UCR, el PRO y los provinciales pasarla para el 25 de junio y, si para entonces Adorni sigue en su puesto, entonces sí poner a votación el proyecto. Esto fue aceptado por la oposición dura del peronismo. Si esto ocurre, empezará una rápida cuenta regresiva para que el Congreso vote la destitución del jefe de Gabinete.
El eje central del “operativo Senado” que despliega el Gobierno
Como parte de ese acuerdo se estableció que el proyecto de interpelación se aprobaría con una mayoría absoluta de 37 votos (la mitad más uno del pleno) a pesar de que las iniciativas que no tienen dictamen de comisión -como es este caso- necesitan una mayoría agravada de los dos tercios de los presentes para habilitar su tratamiento en el recinto.
La explicación que dio la propia Patricia Bullrich a iProfesional y otros medios acreditados en el Senado al salir de la reunión de Labor Parlamentaria que mantuvo con los jefes de todos los bloques y la vicepresidenta Victoria Villarruel fue el artículo de la Constitución que regula estos casos es un “artículo operativo” que no necesita dictamen de comisión, comparado con “la intervención de una provincia”, y por eso se puede aprobar con 37 votos.
Pero el Gobierno insiste en la interpretación de que se necesitan dos tercios para habilitar el tratamiento del tema porque no tiene dictamen de comisión, lo que dinamita el acuerdo con los aliados que logró Bullrich. La jugada “se está discutiendo internamente”, confirmaron a iProfesional en uno de los despachos libertarios de la Cámara alta. Quieren armar una nueva reunión de Labor Parlamenataria previa a la sesión, este martes a las 18:00 y Adorni quiere ver a los senadores oficialistas antes.
En la bancada libertaria no cayó bien la citación que les hizo el jefe de Gabinete. Según comentaron a iProfesional consideran que esa insistencia carga más de tensión la pulseada que se libra en el Senado, donde el resultado será impredecible si el oficialismo desconoce, una vez más, un acuerdo parlamentario.
El objetivo de fondo del cambio de planes que intenta ejecutar el Gobierno es bloquear los dos tercios, algo que podría hacer con 25 votos. La bancada oficialista tiene 21 propios y le alcanzaría con sumar a solo cuatro senadores más, algo que pueden negociar con un grupo reducido de gobernadores.
Sin embargo, sería una traba para ese plan que haya ausencias en el propio bloque oficialista, donde Francisco Paoltroni y Luis Juez también dieron a conocer, al igual que Bullrich, su desacuerdo con la continuidad de Adorni. Es un interrogante qué harán en caso de que el Gobierno logre ganar la pulseada reglamentaria en el Senado.
En la Cámara de Diputados todo indica que el oficialismo logró comprarle más tiempo a Manuel Adorni, pero ahora la preocupación pasa por lo que ocurra en el Senado, donde además conviven dos figuras muy críticas de la situación que generó el jefe de Gabinete como son Victoria Villarruel en calidad de presidenta de la Cámara y Patricia Bullrich como jefa del bloque. A pesar de las jugadas, el tiempo apremia cada vez más al funcionario.

Por Pablo Sieira – IP

