Baires Para Todos

El abrazo de H.I.J.O.S y el pedido por Cristina

Cientos de militantes se movilizaron a San José 1111 a un año de su detención

Le entregaron fotos de sus padres y la expresidenta les mandó un audio. “No se olviden nunca de gritar cada una de las verdades que hay que gritar en este país”, les dijo.

“Cuando pudimos declarar en el juicio de mi padre Carlos, nos sacamos una mochila de piedras. Y esta es una de las tantas cosas que le queremos agradecer a Cristina. En este día y cada día: Cristina Libre”. Con estas palabras, la decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Ana Arias, y su hermano Manuel, sintetizaron el sentimiento de las decenas de hijos e hijas de desaparecidos que le expresaron su gratitud a la expresidenta de la Nación, a los pies de su domicilio en San José 1111. Fue en el marco de una actividad organizada por Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S.) a un año del fallo de la Corte Suprema que confirmó su condena en la causa Vialidad. Como un reconocimiento a su gestión en materia de derechos humanos, le obsequiaron una caja con fotos en formato postal de sus madres y padres desaparecidos.

Al igual que sucedió el miércoles pasado en el mismo escenario, cientos de personas se congregaron para agradecerle a Fernández de Kirchner por cada derecho conquistado o política pública impulsada durante su gobierno. El referente de H.I.J.O.S Capital, Carlos Pisoni, remarcó que “en los años donde ella y Néstor gobernaron, muchas de nuestras banderas se hicieron realidad, las políticas de públicas de derechos humanos fueron políticas de Estado y, de alguna manera, que hoy haya 1200 genocidas condenados, que se haya intensificado la búsqueda de los nietos, que haya espacios para la memoria recuperados, tiene mucho que ver con ambos. Esto es un acto de agradecimiento por esos años que vivimos donde éramos felices”, explicó el hijo de Rolando Pisoni e Irene Bellocchio, militantes de la Juventud Universitaria Peronista y la Juventud Trabajadora Peronista, ambos desaparecidos el 5 de agosto de 1977.

Una vez enviado el presente a la presidenta del Partido Justicialista, comenzaron a pasar por los micrófonos y en gran cantidad, los familiares de detenidos de desaparecidos en la última dictadura militar, presentándose, recordando a sus seres queridos y regalándole una pequeña reflexión a los presentes, incluyendo a aquella mujer que escuchaba desde el segundo piso de San José 1111. Aunque únicas, cada experiencia e historia de vida compartía similitudes con las del resto.

“Si Cristina está proscrita en parte es por habernos dado tanto a los hijos de desaparecidos”, “le agradezco a Néstor y a Cristina por el fin de la impunidad, por poner en valor la lucha de los 30 mil, por el abrazo a las abuelas”, “Gracias por habernos ayudado a que podamos hacer los juicios”, fueron algunas de las consignas que, palabras más palabras menos se repitieron a lo largo de la jornada. Todos y cada uno de los oradores, sin excepción, culminaron su breve discurso con el ya célebre “Cristina Libre”.

La actividad, que tuvo su continuidad en el Espacio Memoria con un festival por la liberación de la dirigente peronista con feria popular incluida, congregó a representantes de H.I.J.O.S. de La Plata, Mar del Plata, Rosario, Córdoba, Tucumán y Mendoza.

Entre ellos, estuvieron presentes el diputado y nieto restituido Horacio Pietragalla Corti; el senador Eduardo “Wado” de Pedro; la extitular del ANSES Fernanda Raverta, la legisladora porteña y nieta restituida Victoria Montenegro y la secretaria de redacción de Página/12, Victoria Ginzberg.

Mientras sonaban las rimas de Malena D’Alessio, que pusieron a bailar y corear a los presentes ondeando la bandera que rezaba “Gracias Nestor, Gracias Cristina”, llegó el audio de la expresidenta, acusando recibo del presente de H.I.J.O.S.: “Quiero que sepan que recibí el regalo y acabo de mirar cada una de las 106 fotos que me enviaron. ¡Ay, dios mío! Qué país. Parece Saturno, ese dios que devoraba a sus hijos. Quiero agradecerles, estoy escuchándolos cantar. Sigan cantando, por favor. No se olviden nunca de cantar y de gritar cada una de las verdades que hay que gritar en este país. Abrazo inmenso para todos y todas”, reprodujeron los parlantes del improvisado escenario.

Pietragalla Corti marcó a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner como “un antes y después” en las políticas de derechos humanos. “La decisión política de Néstor de primero cambiar esa Corte Suprema de Justicia que, sin ese cambio, la verdad que no se hubiera parido esa nueva democracia a partir del 2003”, recordó el hijo de Horacio Pietragalla y Liliana Corti, restituido a su familia gracias al trabajo de Abuelas de Plaza de Mayo y al Equipo Argentino de Antropología Forense.

El diputado aseguró “que ella (por CFK) hoy esté detenida y secuestrada acá, como decimos, porque es un fallo injusto, tiene que ver con las política que llevó adelante en materia de derechos humanos, y económicas. Le puso la cara a los enemigos, a la responsabilidad civil de la dictadura, que venían impunes. Nadie conocía a los Blaquier, a los Macri u otros tantos empresarios, jueces, eclesiásticos”, expresó Pietragalla Corti y se mostró optimista pese al retroceso en la lucha por la Memoria, Verdad y Justicia que impulsa la gestión libertaria: “Mientras haya un municipio, una plaza que en cada pueblo del país recuerde a los 30 mil, a las Madres, a las Abuelas, voy a tener esperanza. En el marco de los 50 años hubo muchas actividades, por más que venga un Presidente negacionista que niega lo que pasó en la dictadura”, profundizó.

De Pedro coincidió con Pietragalla. “Cuando fundamos H.I.J.O.S. en el 95, para la mayoría de la sociedad era imposible poder resolver algo tan complejo y tan pesado como lo que había pasado en la dictadura argentina”, recordó y afirmó que “Cristina y Néstor agarraron esas banderas y las pudieron hacer efectivas. A nosotros nos significó sacarnos una espina del alma, del corazón. Era muy difícil convivir con las ausencias, con la necesidad de exigir justicia y con el sentimiento de impunidad. Hoy nos toca convivir con las ausencias, pero sabemos que la Argentina es un país donde se hizo justicia, y eso también fortalece las bases de nuestro sistema democrático”.

Ramiro Poce, hijo de Ricardo y sobrino de Julio Poce -desaparecidos en 1978 y 1976, respectivamente- tuvo que exiliarse junto a su madre Carmen cuando apenas tenía un año. Su caso familiar es uno de los tantos que pudo ser juzgado cuando se levantaron las leyes de impunidad en 2003. “A mi viejo lo secuestró la patota del Olimpo, cuando se pudo hacer el juicio yo declaré. Entonces, me parece que en democracia era un capítulo que faltaba cerrar, que había empezado en su momento con los juicios del 85, pero que a partir de la presión militar había quedado a mitad de camino y después había retrocedido mucho. Eso fue muy importante, como tantos otros gestos también, como bajar el cuadro de Videla del colegio militar, la recuperación de la ESMA, que hoy, lamentablemente, está en riesgo”, reflexionó.

Como en aquel momento de la fundación de H.I.J.O.S., luego del indulto y las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, de Pedro considera que “hoy también estamos viviendo una situación compleja con Cristina presa, que para muchos es difícil, pero con nuestra nuestra experiencia nos dice que peleando, masificando, compartiendo y difundiendo las causas justas, la sociedad las hace propia y se pueden terminar de hacer efectivas”.

Informe: Thiago Buglione

Fuente: P/12

Cristina HIJOS 13-6-2026 HIJOS EN LO DE CRISTINA. FOTO ENRIQUE GARCIA MEDINA Enrique García Medina