El funcionario detalló su vínculo con criptomonedas en una charla transmitida en 2020, en la que reveló datos que ahora generan controversia sobre el inicio de su participación en ese mercado
El relato de Manuel Adorni sobre su incursión en el universo de las criptomonedas suma nuevas contradicciones tras la aparición de un video de 2020. En esa grabación, el actual portavoz oficial expone cuándo y cómo conoció el Bitcoin, y aporta detalles que cuestionan la cronología que él mismo sostuvo días atrás en una entrevista televisiva. La diferencia entre ambos relatos radica en el momento exacto en que Adorni reconoció su primer acercamiento a este activo digital: mientras en el presente defiende haber iniciado inversiones fuertes desde 2013, en el video describe una experiencia muy posterior, con un dato clave que lo desmiente.
En la charla virtual de 2020, organizada por una billetera digital y difundida en canales públicos, el funcionario narra su primer contacto con el mundo cripto. “Entro a dar una clase y veo a un pibe con dos alrededor con una notebook, como muy atentos y les digo: ‘¿Che, qué estás haciendo?’. ‘Compré Bitcoin’. Yo no estaba muy metido en el tema. Y le digo: ‘¿Y qué estás haciendo?’, porque la verdad que no entendía”, cuenta Adorni ante la audiencia. “Yo no estaba muy metido en el tema”, reconoce sobre ese momento.
La anécdota se produce cuando el precio del Bitcoin ronda los seis mil dólares, una cifra que esta moneda solo alcanzó por primera vez en octubre de 2017. Antes de ese momento, el valor de la criptomoneda se mantuvo muy por debajo, lo que permite ubicar el episodio relatado por Adorni en una fecha precisa, alejada del año 2013 que él menciona en sus declaraciones recientes.
El propio funcionario afirma en esa charla que su conocimiento sobre Bitcoin era prácticamente nulo hasta ese momento. “Hace muchos años, no, bueno, no muchos años, el bitcoin creo que estaba seis mil dólares, no sé sé cuánto fue, pero debe ser hace cinco o seis años. Me acuerdo que entro a una clase que nada que ver, de finanzas públicas, o sea, nada que ver a, a darla, y veo un pibe como con dos alrededor con una notebook en clase, como muy atentos a lo que pasa, y le digo: ‘Che, ¿qué estás haciendo?’ ‘No, compré bitcoin.’ ‘Ah, mirá vos.’ Yo no estaba muy metido en el tema. Sí, y le digo: ‘¿Qué estás haciendo?’ Porque la verdad que no, no entendía”, detalla. El funcionario subraya que su primer acercamiento práctico se produjo cuando la criptomoneda ya había superado los seis mil dólares, lo que refuerza la idea de que no tenía experiencia previa significativa con este tipo de activos ni tampoco un historial de operaciones anterior a esa fecha.
Durante la charla, Adorni describe cómo la curiosidad por el Bitcoin surgió a partir de la conducta de sus alumnos. “Pusimos entre todos, juntamos siete mil dólares y lo íbamos monitoreando, pero era impresionante, porque todas las clases, el debate era cuánto estaba el bitcoin y si el bitcoin efectivamente los iba a hacer perder todos los ahorros o no. Terminó la cursada y terminaron ganando, no sé, qué sé yo, el 10 %, pero, pero ya desde hace cinco años yo empecé a topar cuando no había la facilidad que hay hoy para operar, porque hace cinco años no estaban todas las aplicaciones que hay hoy”, relata el portavoz. El contexto temporal del relato coincide con el auge de plataformas más accesibles para operar con criptomonedas, un fenómeno que no existía aún en los primeros años de desarrollo del Bitcoin.
La contradicción entre el discurso de 2020 y la versión actual de Adorni se acentúa con las cifras y fechas mencionadas. En la entrevista televisiva reciente, el funcionario sostuvo que “empecé a incursionar en Bitcoin en el 2013 y empiezo a invertir fuerte en el 2014”. Añadió que colocó unos 200.000 dólares en ese activo y que más tarde obtuvo una ganancia adicional de 300.000 dólares. Al detallar su patrimonio, justificó la compra de propiedades, viajes y otros bienes con los resultados de esas inversiones, que según su versión habrían sido previas a su ingreso a la función pública.
Los valores históricos del Bitcoin contradicen esa secuencia. En 2013, la criptomoneda apenas registró movimientos relevantes para el público general, con precios muy inferiores a los seis mil dólares. Los especialistas en criptoactivos coinciden en que solo un reducido grupo de entendidos participaba del mercado en ese entonces. En cambio, la primera referencia concreta de Adorni acerca de su involucramiento real corresponde a cuando la moneda digital ya había alcanzado valores mucho más altos y presentaba un contexto de adopción más amplio.
La grabación de la charla de 2020 también muestra que Adorni se refirió a la falta de herramientas y aplicaciones que facilitaran las operaciones con criptomonedas en los años previos a 2017. “Hace seis o siete meses que me empezaron a ofrecer pagos de publicidad en las redes en criptomonedas. Se ve que el mundo avanza, pero el mundo está bancarizado y el mundo tiene otra cultura financiera. En Argentina me parece que todavía, todavía hay que trabajar en esa maduración”, señaló durante la exposición. Este comentario refuerza la idea de que la operatoria con criptomonedas, tanto para pagos como para inversiones, resultaba poco habitual y de difícil acceso en los años anteriores a su relato.
En otro tramo de la charla, el funcionario compartió su experiencia personal respecto al uso de aplicaciones vinculadas a las criptomonedas. “En lo personal, mirá que he bajado, viste que uno cuando agarra los App Store de Apple, empezás a bajar cuanta aplicación se te cruza. Y es raro encontrar aplicaciones sencillas de usar (…) está buenísimo que haya un argentino también del otro lado, que haya gente apostando por argentinos, en una aplicación que, como hablamos hoy, que en algún momento, no la aplicación, sino el concepto del utilizar bitcoins, billeteras electrónicas y que sea muy fácil el manejo de la moneda local versus el tener una criptomoneda, eso es el futuro y está bueno que ese futuro sea simple de usar”, opinó Adorni sobre el avance del sector.
El funcionario también recordó que, en ese entonces, comenzó a recibir propuestas de pago en criptomonedas para trabajos de publicidad en redes sociales. Este dato aporta otra dimensión sobre la evolución de su relación con el sector: “Hace seis o siete meses que me empezaron a ofrecer pagos de publicidad en las redes en criptomonedas”. El testimonio reafirma que su acercamiento a las operaciones concretas en el mundo cripto fue reciente respecto al momento de la charla y posterior al año 2013.
El desarrollo de la economía digital y la expansión de las plataformas para operar con activos virtuales modificaron el acceso y la popularidad de las criptomonedas. En la charla, Adorni reconoció que “con más cultura financiera probablemente hubiese habido un montón más de inversiones en Bitcoin que en la bolsa”. Pese a la valoración positiva sobre el crecimiento del sector cripto, su relato personal no aportó detalles de inversiones anteriores a 2017, lo que mantiene vigente la controversia en torno a la fecha exacta del inicio de sus operaciones.
Fuente: Infobae

