El titular de la Cámara de Diputados analizó la gestión de la administración libertaria, cuestionó las coberturas mediáticas y defendió los recortes fiscales.
En la primera edición de 2026 de On The Record, el ciclo de entrevistas conducido por Iván Schargrodsky en Cenital, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, analizó la actualidad de un gobierno que ya transita sus dos años y medio de gestión. En una conversación extensa y sin cortes, el riojano se refirió a los desafíos de sostener el rumbo económico frente a lo que denomina el «microclima» mediático y las resistencias de sectores protegidos. Al respecto, Menem fue tajante sobre la meta de la gestión de Javier Milei: «Nuestro objetivo está claro, es hacer de la Argentina el país más libre del mundo».
Durante el reportaje, Menem puso el foco en la batalla cultural y económica contra el modelo previo, al que calificó como un «fracaso de la A a la Z». El legislador sostuvo que la resistencia política es el principal escollo para consolidar la baja de la inflación y el crecimiento, afirmando que «si la política se deja de joder, la Argentina tiene un futuro enorme». En su visión, la diferencia fundamental con la gestión anterior radica en la naturaleza de los objetivos: «El kirchnerismo nunca tuvo un proyecto de país. Tiene un proyecto de poder», sentenció para diferenciar la vocación de transformación que le adjudica a La Libertad Avanza.
En cuanto a la conducción económica y los cuestionamientos a la sostenibilidad del ajuste, el presidente de la Cámara Baja defendió la continuidad del equipo liderado por Luis Caputo. Menem recurrió a una metáfora culinaria para explicar la coherencia del plan oficial, señalando que en esta etapa institucional de la Argentina «cambiamos la receta, no cambiamos el cocinero». Además, destacó que el respaldo político del Presidente permite que el área económica trabaje con una tranquilidad que no tuvieron administraciones pasadas, enfocándose en el equilibrio fiscal como una regla innegociable de la «ley de gravedad» económica.
Sobre su rol institucional, el riojano resaltó los cambios estructurales realizados en el Congreso para reducir el gasto público, calificando a la actual como «la cámara de diputados más austera de la historia». Menem detalló la reducción de personal, la eliminación de privilegios como salones VIP y la subasta de vehículos oficiales como parte de un fondo de reserva que ya acumula ahorros significativos. Asimismo, minimizó las rispideces internas dentro del oficialismo, comparándolas con discusiones de vestuario que no deben afectar el resultado en la cancha: «Las diferencias no son a cielo abierto. Siempre creo que cualquier tipo de disputa tiene que ser puertas adentro», explicó.
La entrevista también abordó la situación de Manuel Adorni, y la protección política que el Ejecutivo brinda a sus funcionarios ante denuncias públicas. Menem defendió la presunción de inocencia y criticó que, en muchas ocasiones, la condena social preceda a la judicial. Respecto al estilo confrontativo del presidente frente a periodistas y empresarios, Menem consideró que es una parte intrínseca de su identidad política. Citando al Conde de Buffon, afirmó que «el estilo es el hombre», y agregó que Milei se construyó de esa manera, siendo genuino frente a los ataques que recibe su proyecto.
Finalmente, el dirigente se pronunció sobre temas de orden internacional y su visión sobre la diversidad religiosa. Se definió como católico pero defensor de la convivencia entre credos, citando los fundamentos liberales que algunos académicos encuentran en el Corán. Respecto al conflicto en Medio Oriente, tomó una postura cauta pero firme: «Me vas a ver siempre del lado de la paz», aunque ratificó su alineamiento con los valores de Occidente que defiende el gobierno nacional. De cara al futuro electoral, Menem se mostró optimista respecto a la consolidación de La Libertad Avanza en todo el territorio nacional, apostando a una victoria que ratifique el rumbo iniciado en 2023.
Fuente: Cenital

